23 Aug 2010 | News

Caso de Tortura por parte del Ejército Mexicano Llega a la Corte Interamericana esta Semana

El próximo 26 y 27 de agosto, México será enjuiciado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos por el caso de Teodoro Cabrera García y Rodolfo Montiel Flores, los campesinos ecologistas que fueron torturados por el ejército mexicano en 1999. Estees el quinto caso contra el gobierno mexicano presentado ante la Corte Interamericana desde 2009; cuatro de los cinco casos están relacionados a abusos del ejército en el estado de Guerrero.

 Aviso de Prensa
 


LA OFICINA EN WASHINGTON PARA ASUNTOS LATINOAMERICANOS
Promoviendo los Derechos Humanos, la Democracia, y la Justicia Social y Económica en Latinoamérica

23 de agosto de 2010
Washington, DC

Para más información, contactar a:
Maureen Meyer, Coordinadora de Programas para México y Centroamérica, WOLA
(202) 797 2171; [email protected]
 

Caso de tortura de campesinos ecologistas: otro ejemplo de la impunidad de abusos cometidos por el ejército mexicano
México Enfrenta Juicio ante Corte Interamericana de Derechos Humanospor Torturaesta Semana 
 

El próximo 26 y 27 de agosto, México será enjuiciado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos por el caso de Teodoro Cabrera García y Rodolfo Montiel Flores, los campesinos ecologistas que fueron torturados por el ejército mexicano en 1999. Estees el quinto caso contra el gobierno mexicano presentado ante la Corte Interamericana desde 2009; cuatro de los cinco casos están relacionados a abusos del ejército en el estado de Guerrero.

Desde sus inicios, el caso de Rodolfo y Teodoro ha causado mucha consternación a nivel nacional e internacional y se ha vuelto emblemático de la impunidad que ejerce el ejército mexicano en cuanto al uso de tortura. Durante su encarcelamiento, Rodolfo y Teodoro recibieron un importante apoyo nacional e internacional. En marzo del año 2000, Amnistía Internacional los declaró presos de conciencia. En 2000, Rodolfo recibió en la cárcel el premio ambiental Goldman y en 2001, la organización internacional Sierra Club les otorgó a los ecologistas el prestigioso Premio Chico Mendes.

WOLA trabajó activamente para que Rodolfo y Teodoro fueran puestos en libertad, y hoy sigue apoyándolos en su búsqueda de justicia. La persecución que Rodolfo y Teodorosufrieron por su trabajo en torno a la  defensa del medio ambiente les cambió la vida en muchas maneras. Después de recibir la libertad en noviembre de 2001, ambos se vieron obligados a exiliarse fuera del estado de Guerrero y no han regresado. Rodolfo Montiel se exilió a los Estados Unidos por temor de su vida y en 2007, recibió asilo político. Actualmente, está gestionando los trámites para traer a su familia a vivir con él en los Estados Unidos. Teodoro sigue viviendo en México.

De ser de su interés, WOLA puede coordinar entrevistas con los abogados del caso y con Rodolfo Montiel.

Antecedentes

Los hechos que llevaron a las violaciones de los derechos humanos de Rodolfo y Teodoro por parte del ejército mexicano empezaron mucho antes de su detención. Por más de medio siglo, la Costa Grande de Guerrero ha sido sujeta a una explotación forestal intensa y frecuentemente ilegal. Después de presenciar el deterioro ambiental causado por la explotación forestal, incluyendo la erosión del suelo y la sequía de ríos, un grupo de campesinos de la región, incluyendo a Rodolfo y Teodoro, decidió formar la Organización de Campesino Ecologistas de la Sierra de Petatlán y Coyuca de Catalán (OCESP) en 1998. En aquel momento, Costa Grande Forest Products, subsidiaria de la empresa estadounidense Boise Cascade, era una de las madereras más grandes que operaba en las comunidades.

Como parte de los esfuerzos de la organización, los miembros de la OCESP trabajaron con las comunidades para organizar bloqueos de carretera, evitando de esa manera que la madera saliera de la sierra. Además, los campesinos trabajaron con los medios de comunicación, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) para poner un alto a la tala inmoderada en esa región de Guerrero. El mismo año en que se fundó la organización, Boise Cascade terminó sus operaciones por "condiciones de negocio difíciles".

Aunque la lucha contra Boise Cascade fue un éxito importante para la organización, varias empresas madereras continuaron operando y los campesinos creían que todavía había tala ilegal en los bosques. A principios de 1999, el cacique Bernadino Bautista, quien había firmado el contrato con Costa Grande Forest Products, solicitó la intervención del ejército argumentando que él había sido hostigado por grupos militares.

Violaciones a los derechos humanos de Rodolfo y Teodoro

El 2 de mayo de 1999, militares del 40º Batallón de Infantería entraron a Pizotla, una comunidad en la Costa Grande, y dispararon contra un grupo de personas reunidas afuera de la casa de Teodoro Cabrera. Los atacantes asesinaron a Salomé Sánchez Ruiz y detuvieron a Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera, quienes, bajo control militar, estuvieron incomunicados por cinco días. Durante ese tiempo, ellos fueron torturados física y psicológicamente con toques eléctricos en los testículos y golpes en la cabeza, estómago y espalda; los soldados también los amenazaron con matarlos a ellos y a sus familias. Como resultado de la tortura se vieron obligados a firmar declaraciones autoinculpatorias en la cuales aparecían como responsables de portar armas de uso exclusivo del ejército y de cosechar marihuana.

El proceso judicial seguido en contra de los ecologistas estuvo plagado de irregularidades. Los jueces en varias instancias admitieron la validez de las confesiones arrancadas bajo tortura, a pesar de las contundentes pruebas presentadas por sus abogados del Centro de Derechos Humanos "Miguel Agustín Pro Juárez" (Centro Prodh) que mostraban que las confesiones fueron obtenidas bajo tortura. La tortura y los nombres de los soldados responsables por los abusos contra Rodolfo y Teodoro fueron reconocidos y documentados por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (ver Recomendación 8/2000). Expertos de Physicians for Human Rights también certificaron la tortura. A pesar de la evidencia de las violaciones a los derechos humanos de Rodolfo y Teodoro, el 28 de agosto de 2000, ellos fueron sentenciados a seis años ocho meses y a diez años de prisión respectivamente.

Gracias al apoyo nacional e internacional y la presión ejercida sobre el gobierno mexicano, el presidente Fox los liberó por "razones humanitarias" en noviembre del 2001. A pesar de que Rodolfo y Teodoro fueron puestos en libertad, el gobierno mexicano nunca reconoció su inocencia y tampoco sancionó a los militares que los torturaron.

El caso frente a la Corte Interamericana

El 25 de octubre de 2001, pocos días antes de la liberación de Rodolfo y Teodoro, el Centro Prodh, el Centro para la Justicia y Derecho Internacional (Cejil), las esposas de los dos ambientalistas y otras organizaciones presentaron una petición ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre las violaciones a los derechos humanos de Rodolfo y Teodoro. El 30 de octubre de 2008, la Comisión emitió su Informe de Fondo sobre el caso, en el cual declaró responsable al Estado mexicano por violaciones a los derechos humanos y formuló recomendaciones para la reparación de éstas. Ante la reiterada falta de cumplimiento por parte del Estado mexicano, la Comisión sometió el caso ante la Corte Interamericana en junio del 2009. En su demanda, la Comisión declara que "considera que el caso refleja los abusos cometidos por las fuerzas militares destacadas en el estado de Guerrero así como la impunidad en que se mantienen tales hechos, en buena parte como consecuencia de la intervención del fuero militar en la investigación y juzgamiento de los mismos".[1]

El caso de Rodolfo y Teodoro muestra con claridad que las recientes violaciones a los derechos humanos cometidas por miembros del ejército mexicano en el contexto de los operativos de control de droga son parte de una larga historia de abusos que han sufrido muchas comunidades y activistas en el estado de Guerrero y en otros lugares del país. La investigación y sanción de los soldados responsables por las violaciones de los derechos humanos de Rodolfo y Teodoro sería un paso importante en su búsqueda de justicia. Dichos pasos, también contribuiría a combatir la impunidad que prevalece en casos de violaciones a los derechos humanos cometidos por el ejército mexicano actuales y del pasado.

Información de contacto

Para más información sobre el caso de Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera, incluyendo un documental nuevo sobre su caso, favor de visitar la página web del Centro Prodh. http://centr
oprodh.org.mx/

Para hablar con los abogados del Centro Prodh o con Rodolfo Montiel, favor de comunicarse con Quetzalcoatl Fontanot en el Centro Prodh:
[email protected].
Tel: (52-55) 5546 8217 ext 110

Si desea hablar con los abogados u otros durante la audiencia en Costa Rica, favor de comunicarse con Luis Arriaga, el director del Centro Prodh a: [email protected].
Celular: (52-1-55) 3222 2391:

Para descargar el aviso, haga clic aquí.
 


[1]Comisión Interamericana de Derechos Humanos, "Demanda ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso de Teodoro Cabrera García y Rodolfo Montiel Flores (Caso 12.449) contra los Estados Unidos Mexicanos," June 24, 2009.