17 Dec 2010 | Noticias

Marisela Escobedo fue asesinada ayer mostrando que los femicidios continúan en Chihuahua

La Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA por sus siglas en inglés) condena con profundo sentimiento y dolor el asesinato de Marisela Escobedo Ortiz. Desde que desapareció su hija en agosto de 2008 y su cuerpo fue encontrado sin vida en junio de 2009, Marisela dedicó su vida a buscar justicia para ella, convirtiéndose en una defensora de los derechos humanos y luchadora incansable por la justicia para su hija y otras mujeres asesinadas.El 16 de diciembre de 2010, un hombre armado le acercó y disparó a Marisela mientras realizaba una protesta pacífica frente al Palacio de Gobierno en la Ciudad de Chihuahua para exigir a las autoridades la detención del asesino de su hija, Rubí Frayre.

Trabajó con el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (CEDEHM), Justicia para Nuestras Hijas y otras organizaciones para buscar al responsable del asesinato de su hija, pero enfrentó una serie de obstáculos y resistencia de las propias autoridades que debían haber asumido la responsabilidad de hacer justicia.

El asesinato de Marisela Escobedo muestra claramente que las mujeres siguen siendo víctimas de violencia de género en el estado de Chihuahua y que las autoridades no están asumiendo su responsabilidad de sancionar a los responsables de estos delitos ni de prevenir la violencia contra la mujer. Solicitamos a las autoridades del estado de Chihuahua que se realice una investigación oportuna, exhaustiva e imparcial a estos hechos, ya que tal parece que la falta de justicia por parte del gobierno federal y estatal para la muerte de su hija permitió la muerte de Marisela. Expresamos nuestro sincero pésame a la familia y a los y las compañeros de Marisela y les brindamos nuestra solidaridad en su lucha continúa por la justicia.