12 Feb 2011 | News

La liberación de los rehenes de las FARC es bienvenida, pero solo un paso

La Oficina de Washington para asuntos Latino Americanos (WOLA por sus siglas en inglés) celebra hoy la liberación de Armando Acuña y Henry López, rehenes del grupo guerrillero colombiano FARC desde mayo de 2009 y mayo de 2010, respectivamente. Estamos igualmente celebrando la liberación que sucedió el día miércoles de Marcos Baquero (junio de 2009). También anticipamos este domingo una liberación rápida y sin dificultades de Guillermo Solórzano (junio de 2007) y Salin Sanmiguel (mayo de 2008).

Las imágenes de los tres hombres reunidos con sus familias dan testimonio del trabajo logístico profesional y discreto del Comité Internacional de la Cruz Roja, el gobierno de Brasil, y Piedad Córdoba y Colombianos/as por la Paz. Gran parte del mérito también va al gobierno de Colombia, que respondió eficazmente a la declarada intención de las FARC de liberar a los cinco rehenes. El gobierno hizo lo necesario para dejar seguir adelante los operativos de liberación, retirando las tropas de las zonas de entrega sin presentar obstáculos.

Las FARC actualmente tiene privado de la libertad a dieciséis militares  y agentes de policía colombianos en campamentos remotos, donde se mantienen encadenados, en condiciones que violan gravemente lo básico del derecho internacional humanitario. Algunos han sido rehenes desde hace 13 años. Nosotros nos unimos con los millones de colombianos que durante años han estado pidiendo a las FARC la liberación, sin condiciones, de estos dieciséis hombres.

Nos alentan los informes de los medios de comunicación que indican que, como resultado de los intercambios de mensajes entre las FARC y el gobierno del presidente Juan Manuel Santos, la guerrilla puede estar cerca de liberar a los rehenes como condición previa para establecer un diálogo de paz más ámplio. WOLA considera que esta interlocución debe continuar, para así ver en marcha un proceso creíble para silenciar las armas y poner fin al conflicto armado del país. También esperamos que, en esta etapa frágil, estos contactos iniciales se sigan realizando con total discreción.

Notamos que el gobierno colombiano ha requerido, como condiciones previas para iniciar negociaciones formales con las FARC, que el grupo acepte un cese de hostilidades que incluye un fin a los secuestros, la captura de rehenes, el reclutamiento de niños soldados y la utilización de minas terrestres. El pleno cumplimiento de estos requisitos sería difícil de verificar, pero como todas estas prácticas violan gravemente el derecho internacional humanitario, llamamos a las FARC y a las otras partes del conflicto de Colombia a que abandonen estas practicas de forma inmediata, aún sin proceso de paz en marcha.

Mas específicamente, instamos a las FARC que liberen inmediatamente y sin condiciones a los dos empleados de una empresa papelera que secuestraron ayer en el Tambo, Cauca. Acciones como éstas hacen un grave daño al clima de confianza y apoyo público que necesitan los futuros pasos hacia la paz.