23 Jan 2014 | Noticias

Estados Unidos debe redirigir su asistencia para apoyar la paz en Colombia

Washington, D.C.— Hoy en una conferencia organizada por la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés), expertos de Colombia discuten los esfuerzos del país para terminar 50 años de conflicto y el rol que Estados Unidos puede desempeñar en este proceso. Los expertos de WOLA concuerdan en que Estados Unidos puede cumplir un papel constructivo, particularmente con respeto a la implementación de un acuerdo de paz. Los expertos también destacan la necesidad de cambiar la asistencia de Estados Unidos desde un enfoque en las fuerzas armadas y la policía a un enfoque en objetivos que apoyan las promesas de un acuerdo de paz.

“El gobierno de Estados Unidos ayudó en financiar la guerra, ahora debe apoyar en financiar la paz”,dijo Adam Isacson, Coordinador Principal del Programa de Políticas de Seguridad Regional en WOLA. Según información de WOLA, los Estados Unidos gasta más de $400 millones cada año en asistencia a Colombia, de la cual dos tercios va a los militares y la policía. “Financiar las fuerzas armadas no es la manera de apoyar a una sociedad de posguerra. Lo que quiere hacer es reintegrar a los ex militares, proveer por los millones de víctimas y apoyar los planes ambiciosos de Colombia para hacer más justos las regiones rurales”, dijo Isacson.

Con el desarrollo del proceso de paz, el papel de Estados Unidos, que hasta ahora lo apoyaba de una manera indirecta, será más importante. Durante el debate, los panelistas enfatizan tres formas adicionales en que los Estados Unidos puede participar en las negociaciones de paz de una forma productiva.

·       La política de drogas: Este es el tema que podría chocar con los intereses de Estados Unidos. El escenario que puede generar la más fricción con Estados Unidos, o al menos con la burocracia de los Estados Unidos, es el futuro del programa de la fumigación de la coca apoyado por los Estados Unidos. “La fumigación aérea con herbicida es inefectiva y cara. Si el resultado de las negociaciones depende de este tema, los Estados Unidos debe ser flexible”, dijo Gimena Sánchez, Coordinadora Principal del Programa de Colombia en WOLA.

·       La justicia transicional:Los negociadores colombianos no han discutido cómo llevar ante la justicia los violadores de derechos humanos en una manera que respeta la dignidad de las víctimas sin disuadir el desarme de los líderes guerrilleros. Aunque los Estados Unidos no puede decidir sobre este asunto, sí puede trabajar con ellos para llegar a una solución.

·       La implementación de paz: La probabilidad de un acuerdo de paz en Colombia va creciendo, así que el gobierno estadounidense y otros donantes necesitan prepararse ahora para apoyar una fase posible de posconflicto. Washington necesita cambiar su asistencia desde lo militar hacia sectores que apoyan la paz como el desarrollo rural, la desmovilización y reintegración y la reforma judicial. "La asistencia económica de Estados Unidos, específicamente programas para afrocolombianos e indígenas de USAID en Cartagena, Bogotá, Barranquilla y Cali, ha ayudado a disminuir la marginación de estas comunidades a través de iniciativas como la capacitación, la educación y el apoyo a la sociedad civil. Pero aún queda mucho por hacer", añadió Marino Córdoba, el Presidente de la Asociación Nacional de Afrocolombianos Desplazados (AFRODES).

Si el gobierno colombiano y las FARC pueden llegar a un acuerdo en La Habana para terminar la guerra, los Estados Unidos debe estar preparado para apoyar una Colombia de posconflicto. “De todos los conflictos en todo el mundo que matan a más de 1.000 personas por año, el conflicto de Colombia es el más largo. Si hay éxito con las negociaciones de paz, el apoyo adecuado de los Estados Unidos podría hacer mucho en asegurar una paz duradera”, dijo Isacson.

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Contacto:

Jessamine Bartley-Matthews

Asistente de Comunicaciones de WOLA

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