19 Sep 2016 | Comunicado de prensa

Control migratorio en México

Nuevo informe revela que las solicitudes de asilo se encuentran en un máximo histórico, mientras detenciones y deportaciones no disminuyen

WOLA publica una serie de vídeos sobre niños migrantes centroamericanos deportados de México

Washington, DC—En el contexto de la Cumbre de Líderes sobre los Refugiados de la cual el gobierno mexicano es co-anfitrión, la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés) publica un nuevo informe conjunto que revela que 2016 es el año con el mayor número de solicitudes de asilo en México, mientras que las detenciones y deportaciones de migrantes aumentaron dramáticamente en los últimos años, y siguen sin disminuir.

El informe revela que a pesar del aumento en detenciones, México no ha fortalecido su capacidad para identificar adecuadamente a los migrantes que podrían ser objeto de protección, aumentando las preocupaciones sobre el respeto de los derechos de los migrantes y el debido proceso. El informe va acompañado de una serie de videos de WOLA sobre niñas migrantes centroamericanas que cuentan sus historias, las razones por las cuales han abandonado sus países de origen y sus experiencias cuando fueron deportadas de México. A medida que el gobierno mexicano intenta posicionarse como líder mundial en temas de refugiados, debe abordar en primer lugar las graves deficiencias en la atención a los centroamericanos en busca de asilo en México y a los migrantes víctimas de delitos en el país.

El informe, que fue hecho en colaboración con Fundar: Centro de Análisis e Investigación y con la Casa del Migrante de Saltillo “Frontera con Justicia” analiza cómo la implementación en 2014 del “Programa Frontera Sur” de México dio lugar a un aumento masivo en el control migratorio a lo largo de la frontera con Centroamérica. La detención de migrantes en México pasó de 86.298 en 2013 a 198.141 en 2015; en los primeros siete meses de 2016  ya se han llevado a cabo 99.768 detenciones. Al mismo tiempo, las solicitudes de asilo están en aumento, pasando de 1.296 en 2013 a 3.424 en 2015; en los primeros seis meses de 2016, México ya ha recibido 3.486 solicitudes, el número más alto del que se tiene registro. Para 2015 y 2016, más del 92 por ciento de las solicitudes de asilo son de ciudadanos de Honduras, El Salvador y Guatemala.

“México sigue priorizando las deportaciones sobre la protección de migrantes que podrían estar huyendo de peligro”, dijo Maureen Meyer, Coordinadora Principal del Programa de México y Derechos de Migrantes en WOLA. “Estas políticas de línea dura han demostrado ser ineficaces para disuadir la migración, violan derechos humanos, y exponen a los migrantes a abusos, corrupción y violencia”.

Para incrementar la conciencia, sobre todo en México, sobre la vulnerabilidad de los migrantes de Centroamérica y sobre las amenazas de que están escapando, WOLA publica una serie de videos sobre jóvenes centroamericanos que huyeron al norte. Las mujeres jóvenes describen los peligros que dejaron atrás, los riesgos de viajar a través de México, los crímenes de que fueron víctimas en México, y sus experiencias siendo deportadas. WOLA invita a los medios de comunicación a incorporar y utilizar estos impactantes vídeos en sus reportajes.

En el primer video, “Gabriela” relata cómo fue secuestrada por una pandilla local en Honduras y obligada a trabajar en burdeles. Ella recibió dos disparos cuando se negó a salir con uno de los líderes de la pandilla. Con sus heridas aún sin curar, decidió migrar a los Estados Unidos para reunirse con su madre. Sin embargo, ella describe cómo en México fue detenida por hombres armados que se identificaron autoridades mexicanas, y cómo fue testigo del asesinato de muchos de los migrantes en el grupo donde viajaba. Ella escapó y posteriormente fue detenida por las autoridades después de caminar durante días. El gobierno mexicano ofreció a mantenerla en custodia del estado hasta que cumpliera 18 años. Sin poder reunirse con su madre en los Estados Unidos, Gabriela regresó a su país a pesar de las amenazas en su contra.

En el segundo video, “Karla” relata que fue apuñalada dos veces después de negarse a trabajar para una pandilla local en Honduras. Ella sintió que su vida estaba en peligro y decidió huir. Durante su agotador viaje a través del duro territorio de México, Karla fue atacada sexualmente. Fue detenida por las autoridades migratorias mexicanas y relata cómo fue deportada rápidamente sin la opción de buscar protección.

Historias como las de Karla y Gabriela son demasiado comunes. Entre 2014 y julio del 2016 México ha detenido a aproximadamente 420.000 migrantes y sólo ha otorgado 2.800 asilos, un número sorprendentemente bajo teniendo en cuenta los niveles de violencia en países como Guatemala, Honduras y El Salvador. En un momento en que más migrantes están huyendo la violencia y buscando protección, el presupuesto de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), el organismo encargado de procesar las solicitudes de asilo, ha disminuido en al menos 10 por ciento entre 2014 y 2016.

El tercer video en la serie de WOLA documenta cómo muchos migrantes, incluidos menores de edad, son víctimas de delitos graves en México. Aunque el gobierno mexicano ha incorporado el derecho a buscar y recibir asilo en su Constitución, y ha creado nuevas instituciones para investigar delitos contra los migrantes, estos no se han traducido en cambios en la realidad.

“La justicia para delitos contra migrantes en México está lejos de ser una realidad “, dijo Ximena Suárez, Coordinadora para México en WOLA, “Las autoridades mexicanas siguen sin llevar a cabo investigaciones serias y castigar a quienes cometen delitos contra migrantes”.

Haga clic aquí para leer el informe Un Camino de Impunidad, lo que fue producido en seguimiento al informe conjunto de 2015 Un camino incierto.

 Leer el informe