30 Oct 2018 | Pronunciamiento de WOLA

Un llamado a acabar con las expresiones de odio

Los eventos de la semana pasada, desde los intentos de asesinar a políticos, periodistas y activistas con bombas caseras hasta el homicidio de dos afroamericanos en un centro comercial en Kentucky y la masacre antisemita de 11 personas en una sinagoga, son las más recientes y visibles manifestaciones del impacto de las expresiones de odio que satanizan a otros de forma intencional y propagan miedo y falsedades. Tenemos en nuestros corazones a las familias de las víctimas de estos actos abominables. Las expresiones de odio, particularmente aquellas provenientes de figuras de autoridad, son peligrosas y deben ser denunciadas y detenidas. Si persisten, las posibles consecuencias van desde la discriminación sutil hasta la violencia y la muerte.

El presunto responsable de los ataques con bombas subió mensajes maliciosos al internet y asistió unos de los un mítines del Presidente Trump, eventos en los cuales el presidente tiende a descalificar a mexicanos y otros inmigrantes como criminales y hasta violadores. Uno de los últimos pronunciamientos hechos por el presunto responsable del ataque a la sinagoga antes de la masacre incluyó comentarios difamatorios sobre una importante agencia de reasentamiento de refugiados, HIAS, cuya misión incluye proteger a los refugiados más vulnerables, ayudarlos a establecer nuevas vidas y reunirlos con sus familias bajo condiciones de seguridad y libertad. Hay una conexión entre los terribles eventos de esta última semana y el desprecio del presidente por los refugiados y aquellos que buscan asilo, muchos de los cuales son niños pequeños.

Una caravana de migrantes centroamericanos que huyen de violencia y dificultad continúa su viaje hacia el norte. Muchos participantes son mujeres con hijos, lo que refleja la cantidad de familias que vienen a la frontera de los Estados Unidos para presentar una petición de asilo, un proceso que es un derecho humano básico garantizado a todos los seres humanos. En lugar de escuchar sus casos, que es lo que exige el debido proceso, la administración recibirá a estos inmigrantes y niños vulnerables con el ejército de los Estados Unidos. Enviar el ejército para recibir a las familias que buscan asilo manda el mismo mensaje que una retórica odiosa y antiinmigrante: comunica que los migrantes son enemigos y, por lo tanto, un blanco justo.

Líderes políticos como el presidente no pueden controlar todo lo que sucede en un group chat lleno de odio, pero pueden controlar su propio discurso. En un momento cuando los delitos de odio van en aumento, los políticos deben entender que las palabras son importantes. Cuando el presidente se refiere a la caravana de migrantes como una “invasión” llena de “muchos miembros de pandillas y algunas personas muy malas,” ese tipo de discurso deshumanizante y anti-inmigrante envía señales poderosas a grupos extremistas odiosos. Estos ataques retóricos allanan el camino para políticas vergonzosas, como cuando esta administración separó a niños de sus padres, o como los intentos de encarcelar las familias que buscan asilo indefinidamente o la propuesta de ayer para eliminar el derecho a la ciudadanía por nacimiento. Estas expresiones no solo son amenazas: son ataques graves contra los derechos de la gente y los valores sobre los cuales se fundó este país, y niegan las contribuciones de los inmigrantes a los Estados Unidos.

Lamentablemente, ya damos por sentado el lenguaje de odio y discriminación del presidente y sus seguidores. Este tipo de discurso no es normal ni admisible y debe parar. Los líderes de todas las tendencias políticas deben denunciar tal discurso de odio al momento que ocurra. No deberíamos experimentar actos horribles de violencia y crímenes de odio para entender el daño potencial del discurso de odio, especialmente cuando proviene del líder de una nación que pretende asumir las más altas normas morales.

Todos nosotros jugamos un rol en la denuncia del discurso de odio y en oponernos a las políticas que de él se desprenden. Resistamos a la violencia, en cualquiera de sus formas. Los que integramos WOLA, nos comprometemos con usted a hacer esto todos los días.