5 Jun 2020 | Pronunciamiento de WOLA

En otro acto de impunidad inaceptable, el acusado por asesinato del líder social afrocolombiano Bernardo Cuero Bravo fue puesto en libertad

Washington, D.C.— Víctor Carlos Meriño Pereira, quien hace tres años fue detenido por el asesinato del líder social Bernardo Cuero Bravo, fue puesto en libertad el 2 de junio de 2020 por vencimiento de términos. La libertad de Merino Pereira es el acto más reciente y preocupante en un juicio atravesado con inconsistencias que afecta aún más los derechos de las víctimas. Aunque Meriño Pereira ha estado en juicio desde el 9 de abril de 2019, el Juzgado Único Penal Especializado de Barranquilla ha retrasado las audiencias en tres ocasiones distintas por razones cuestionables que necesitan justificación.

Otros dos hombres, Humberto Luis Hernández Estrada alias “El Pollo” y Duván Piñeres Rubio alias “Duván”, también fueron detenidos por el asesinato de Bernardo Cuero Bravo. Ambos fueron acusados de homicidio agravado después de que el Fiscal presentó pruebas ante un juez municipal.

Bernardo Cuero Bravo fue un líder local y social influyente en Malambo, una comunidad en el departamento del Atlántico en el norte de Colombia, la cual alberga a afrocolombianos, personas desplazadas y víctimas del conflicto armado. Bernardo fue presidente de una Junta de Acción Comunal compuesta por líderes locales que invirtieron en el fortalecimiento y desarrollo de sus comunidades; así como miembro de la Asociación Nacional de Afrocolombianos Desplazados (AFRODES). Bernardo fue asesinado en su casa por múltiples asaltantes armados, silenciando efectivamente su trabajo enfocado en desarrollar una mejor representación y apoyo para las víctimas del conflicto armado y comunidades desplazadas en Colombia.

Liberar al presunto autor material del asesinato de Bernardo Cuero Bravo es la instancia más reciente de impunidad que afecta las investigaciones y audiencias de los acusados de asesinar a líderes sociales. Desde la firma del acuerdo de paz de Colombia en noviembre de 2016, cientos de líderes sociales han sido asesinados por actores armados.

En la gran mayoría de estos casos ningún perpetrador aún ha sido detenido y mucho menos condenado. Esto alimenta un ciclo mortal de impunidad en Colombia: las condenas de quienes matan u ordenan los asesinatos son poco comunes, lo que luego envía el mensaje de que las autoridades colombianas tolerarán la violencia contra quienes intentan construir la paz y abordar agravios históricos.

Es de urgente importancia que el Juzgado Único Penal Especializado de Barranquilla proporcione información inmediata explicando las irregularidades en el caso contra Víctor Carlos Meriño Pereira. Específicamente, debe proporcionar respuestas explicando por qué se permitió el vencimiento de términos y por qué las audiencias fueron retrasadas en múltiples ocasiones. La Fiscalía General de la Nación también debe proporcionar una actualización sobre la situación de los juicios y audiencias de las demás personas detenidas en relación con el asesinato de Bernardo Cuero Bravo.

En términos generales, el gobierno colombiano debe tomar medidas inmediatas para evitar que ocurran estos actos de impunidad. Estas incluyen dar prioridad a investigaciones rigurosas e imparciales que resulten en condenas por crímenes contra líderes sociales; practicar una mayor transparencia sobre cómo se están llevando a cabo las investigaciones, y fortalecer la capacidad de investigación y enjuiciamiento a nivel departamental.