(AP Photo/Ramon Espinosa)

25 May 2021 | Comunicado de prensa

Informe de Oxfam Cuba pide levantar las sanciones de EE.UU.

Washington, D.C.—El 78% de las niñas y las mujeres que viven en Cuba nacieron bajo la presión que impone el bloqueo de los Estados Unidos a la isla, hace casi seis décadas. Según un nuevo informe de Oxfam, Derecho a vivir sin bloqueo. Impactos de las sanciones de Estados Unidos en la población cubana y la vida de las mujeres”, estas sanciones impactan la vida cotidiana de las poblaciones cubanas más vulnerables, afectan a sus familias y medios de vida, obstaculiza el desarrollo de capacidades y de proyectos propios y limitan el avance hacia una sociedad más justa e inclusiva.

“Oxfam llama a poner fin al bloqueo. Desde hace más de un año, esas sanciones representan un freno real para adquirir ventiladores pulmonares mecánicos, mascarillas, kits de diagnóstico, reactivos, jeringuillas para la vacunación y otros insumos necesarios para el manejo de la enfermedad del COVID-19. Nuestra organización apoya la campaña a favor de una vacunación efectiva y universal para garantizar la protección de las personas. Cuba desarrolla cinco candidatos vacunales propios, dos de los cuales se encuentran hoy en las últimas fases de ensayos clínicos. Sin embargo, el bloqueo estadounidense al obstaculizar los intercambios comerciales, retrasa la vacunación masiva en la isla”, afirma Elena Gentili, representante de Oxfam en Cuba.

A partir de las evidencias aportadas por esta investigación y, sobre todo, por su experiencia en la isla desde 1993, trabajando junto con actores territoriales, comunidades, cooperativas, organizaciones sociales y aliadas; Oxfam reconoce que el bloqueo de los Estados Unidos profundiza la crisis económica, dificulta el acceso a proveedores de medicamentos, tecnologías, alimentos y otros productos de primera necesidad.

El nuevo informe se pregunta ¿qué ha significado vivir la actual crisis sanitaria en un país bajo un bloqueo económico, comercial y financiero?  El gobierno de Trump impuso más de 240 sanciones para reforzar esa política, 55 de ellas fueron implementadas en el contexto de la pandemia del COVID-19.

Esas medidas ya afectaban severamente al sector privado, antes de la crisis que supuso el COVID-19, sobre todo, para los emprendimientos asociados al turismo. Una encuesta realizada en la isla por Cuba Standard Business Confidence Survey, en el año 2020, mostró que más del 60% de los emprendedores y las emprendedoras de la isla, consideraba que los daños causados por la pandemia a sus negocios en el último año, eran equivalentes a las consecuencias del bloqueo norteamericano.

El informe incluye un prólogo de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés), una organización líder de derechos humanos que se ha centrado en la política entre Estados Unidos y Cuba desde el 1990. El presidente de WOLA, Geoff Thale, resalta el llamado de Oxfam para ponerle fin al bloqueo.

Señala que “El embargo contra Cuba no ha logrado nada a lo largo de las décadas más allá de contribuir al sufrimiento humano, especialmente al sufrimiento de las mujeres en la isla. Este informe es esencial para resaltar la crisis de salud en Cuba y cómo la política de Estados Unidos ha exacerbado este daño”.

Mujeres, las más afectadas:

El análisis realizado por Oxfam a partir de un estudio del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (CIEM) y de testimonios, sobre todo de mujeres, confirma que el bloqueo refuerza el sistema patriarcal y desconoce las necesidades diferenciadas, las oportunidades y la autonomía de las mujeres. Las perjudica en el ámbito privado, donde suelen ser ellas las que llevan el mayor peso en la reproducción y la sostenibilidad de la vida cotidiana. Las cubanas dedican alrededor de 35,20 horas semanales al trabajo doméstico y a los cuidados de sus familiares, y son jefas del 46% de los hogares del país. Las impacta en el ámbito público, cuando no encuentran respuestas a sus demandas y en los espacios laborales y de estudio, donde tienen que sortear a diario la escasez de recursos.

El informe se adentra en sectores con una alta presencia y protagonismo de las cubanas, como la salud (donde representan el 71% de los 479,623 profesionales), la educación (en 2019 eran el 60% del poco más de medio millón de quienes laboraban en este sector) y la biotecnología (el 53% de las personas trabajando en el sistema de ciencia e innovación tecnológica y el 84% del personal de los laboratorios clínicos y de biotecnología).

Las mujeres cubanas superan a los hombres entre los especialistas que aún hoy se mantienen en la zona roja de los hospitales del país, junto a los pacientes más graves de COVID-19, y muchas forman parte de los equipos que desarrollan los cinco candidatos vacunales de la isla. Oxfam reconoce que la respuesta cubana al COVID-19 tiene mucho de los esfuerzos cotidianos de las mujeres, que deben sortear las dificultades y el estrés que provocan las sanciones de Estados Unidos contra Cuba.

“Estamos seguras de que, en un escenario sin bloqueo, es posible incrementar la protección social en beneficio de quienes más lo necesitan, apoyar el ejercicio de los derechos de las mujeres y desarrollar el sector privado -recalca Gentili. Promover el diálogo y la cooperación entre ambos países favorecerá la respuesta global a la pandemia. Cuba, además, podría contribuir con su experiencia en materia de salud pública y biotecnología, a que otros países también puedan controlar esta epidemia”.

Oxfam hace un llamado al gobierno de Biden-Harris para avanzar hacia la normalización de las relaciones bilaterales entre ambas naciones. “Está en sus manos revertir las medidas adoptadas por sus antecesoras, ampliando y diversificando el alcance de un nuevo acercamiento entre ambos países y trabajar con el Congreso para llegar, finalmente, al levantamiento definitivo del bloqueo”, señala el informe.