25 May 2021 | Pronunciamiento de WOLA

Para acabar con la violencia y la represión policial, el movimiento global necesita solidaridad y acción sostenida

Hace un año, el asesinato de George Floyd inspiró protestas masivas y llamados a la acción para poner fin a la brutalidad policial y la injusticia racial en Estados Unidos y alrededor el mundo. Las víctimas de la violencia policial son muchas más que las del último año y sus nombres y memorias deben ser honradas. Sin embargo, los formuladores de políticas han hecho muy poco para responsabilizar a la policía de sus abusos, y mucho menos para introducir un nuevo enfoque a la actividad policial. La falta de justicia por la violencia policial y el racismo sistémico que la alimenta es un problema global, que requiere de una acción sostenida, pero también de presión política y de solidaridad.

La misión de WOLA es promover los derechos humanos y luchar por políticas que creen sociedades más justas. Trabajamos con nuestros socios para poner fin a la violencia y la represión en las Américas. Como parte de nuestro trabajo, reconocemos que estos abusos han estado enfocados desproporcionadamente en las personas negras, indígenas y miembros de otras comunidades marginalizadas. Sus manifestaciones varían desde la brutalidad policial contra los manifestantes y los abusos contra los migrantes, a la aplicación de una ley contra las drogas que alimenta el encarcelamiento masivo (particularmente de mujeres) y las políticas de seguridad militarizadas que resultan en violaciones de los derechos humanos.

El movimiento global contra los sistemas de injusticia homicidas y racializados busca contribuir a establecer un mundo donde todos podamos vivir de manera segura y digna. Hoy y siempre, recordamos a George Floyd y reafirmamos nuestro compromiso con la justicia, la equidad y los derechos humanos.