1 Apr 2013 | Análisis | News

Carta al Presidente de Colombia Juan Manuel Santos sobre la situación de seguridad del Rep. Iván Cepeda

Washington, D.C., 1 de abril de 2013

S.E. Juan Manuel Santos Presidente de la República de Colombia Casa de Nariño Bogotá, D.C., Colombia

De nuestra mayor consideración:

Tenemos el honor de dirigirnos a S.E. con el fin de expresar nuestra profunda preocupación por la seguridad del honorable Representante a la Cámara, Sr. Iván Cepeda Castro, con quien nos reunimos recientemente en Washington, D.C. A principios de febrero, el Representante Cepeda recibió una llamada anónima en la cual se le advertía sobre un supuesto complot para perpetrar un atentado en su contra en Bogotá. Esta llamada es una de las más recientes de las numerosas amenazas que el Representante Cepeda ha recibido durante el último año.

El Representante Cepeda goza de amplio respeto y prestigio en Colombia e internacionalmente debido a sus encomiables esfuerzos por lograr justicia para víctimas de violaciones de derechos humanos. Sus contribuciones han sido cruciales para fortalecer el estado de derecho en Colombia, en especial, al exigir que poderosas mafias paramilitares rindan cuentas por sus actos. En 2012, el Representante Cepeda promovió un debate parlamentario respecto del General Mauricio Santoyo, quien se declaró culpable de haber colaborado estrechamente con las AUC mientras se desempeñaba como jefe de seguridad del entonces Presidente Álvaro Uribe.

Igualmente, promovió otro debate sobre los supuestos vínculos que Uribe habría mantenido con paramilitares en Antioquia, en la década de 1990. Durante este último debate, el Representante Cepeda presentó el testimonio de los ex paramilitares Pablo Hernán Sierra y Juan Monsalve, quienes le habían informado, en declaraciones grabadas en video, que Uribe y su hermano Santiago Uribe, entre otros, habrían participado en la formación de un grupo paramilitar. Corresponde a las autoridades judiciales determinar la veracidad de las declaraciones de Sierra y Monsalve. En todo caso, según el Representante Cepeda, en la llamada anónima que recibió a principios de febrero, se le dijo que una de las personas implicadas por los dos paramilitares en sus testimonios era quien estaba planificando el supuesto ataque. Por supuesto, esto también debe ser objeto de investigación por parte de la justicia, a la cual le compete esclarecer los hechos denunciados. El pasado mes de enero, la Fiscalía General de la Nación adoptó la importante determinación de reabrir una investigación preliminar sobre los supuestos vínculos entre el ex Presidente Uribe y paramilitares. Uribe ha sido objeto de un número cada vez mayor de denuncias por presuntos vínculos con paramilitares, y es de suma importancia que la justicia colombiana lleve adelante una investigación oportuna, imparcial y rigurosa de estas serias acusaciones.

Dada la gravedad de las amenazas recibidas por el Representante Cepeda, le solicitamos respetuosamente que su gobierno adopte todas las providencias necesarias para garantizar su seguridad y la de su equipo jurídico y legislativo. Es de suma importancia que el gobierno de S.E. envíe un claro mensaje de que, en Colombia, no se admite la intimidación de defensores de derechos humanos como el Representante Cepeda.

Aprovechamos la oportunidad para expresar los sentimientos de nuestra más alta consideración y estima.

José Miguel Vivanco
Human Rights Watch

Lisa Haugaard
Latin America Working Group Education Fund

Gimena Sánchez-Garzoli
Washington Office on Latin America

Dana Brown
U.S. Office on Colombia

Para leer la carta firmada, haga clic aquí.