10 Jan 2013 | Informe | Noticias

Consolidar “Consolidación”: Se tambalea el plan de Colombia para gobernar los territorios abandonados

 

El gobierno de Colombia está negociando la paz con el grupo guerrillero más grande y antiguo del país, las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia). Si las pláticas tienen éxito —una fuerte posibilidad—, Colombia se enfrenta a una gran pregunta: ¿qué será diferente en los vastos territorios donde las guerrillas han estado en control o han operado libremente durante décadas?

En estas áreas, la violencia, el narcotráfico y el caudillismo han sido la regla durante mucho tiempo y la presencia del gobierno ha sido casi inexistente. Si el gobierno no se establece en estas junglas, montañas, planicies, costas y tierras fronterizas, el fin negociado de las FARC hará poca diferencia; la ilegalidad y la violencia continuarán llenando el vacío. Colombia debe seguir una negociación exitosa haciendo que el gobierno llegue a las zonas no gobernadas del país. Y no sólo los ocupantes militares: un estado real y civil cuyos miembros brindan servicios básicos, operan sin impunidad y, por lo tanto, disfrutan del respaldo de la población.

¿Podrá Colombia llenar el vacío y poner fin al ciclo de violencia? Como lo describe el nuevo reporte de WOLA Consolidar “Consolidación”, el récord del Plan Nacional de Consolidación Territorial —un plan de cinco años de antigüedad con esa meta— debería preocuparnos de que no sucediera.

Respaldado por al menos 500 millones de dólares en ayuda estadounidense, este programa ambicioso busca establecer la presencia del gobierno en varias áreas del país con historias de grupos armados ilegales, violencia, narcotráfico y estancamiento. (A menudo se le llama el programa "La Macarena", por la zona sureña colombiana donde se ha llevado a cabo la mayor parte del proyecto piloto.) Hoy en día, a pesar de que "Consolidación" ha traído mejoras en la seguridad y más soldados y policía en algunos territorios, el vacío en la gobernabilidad aún está lejos de ser llenado.

En las zonas de Consolidación, los grupos armados continúan siendo muy activos, especialmente fuera de los centros de los poblados. Los soldados son en gran medida los representantes del gobierno más vistos y las partes civiles del gobierno —como los servicios para la salud, la educación, la agricultura, la construcción de caminos, jueces y fiscales— están muy rezagadas. 

En Consolidar Consolidación, WOLA buscó identificar las razones del por qué se ha estancado el programa de Consolidación de transferencia de militar a civil. El Coordinador Principal del Programa de Políticas de Seguridad Regional Adam Isacson encontró que mientras que los gobiernos estadounidense y colombiano subestimaron la dificultad para lograr la seguridad y el costo de la "construcción estatal", gran parte de la culpa recae en las mismas agencias civiles del gobierno, la mayoría de las cuales han sido muy renuentes a establecer una presencia en las zonas de Consolidación.

Sin embargo, encontramos algo aún más serio: todo el modelo de Consolidación está perdiendo rápidamente su impulso y puede haber empezado a deteriorarse. Consolidar "Consolidación"basada en docenas de entrevistas y en la lectura detallada de la evidencia disponible, muestra un programa que carece de interés y respaldo de los altos niveles del gobierno. El programa que era considerado como modelo se estancó durante un año y medio de "reconsideración", seguido por varios meses de lucha interna que culminaron en la salida repentina del director del programa. Mientras tanto, en lugares como Afganistán, Estados Unidos se está alejando de misiones similares de "Operaciones de Estabilidad", que buscaban brindar servicios básicos para los ciudadanos en áreas no gobernadas. En cambio, las fuerzas estadounidenses están dependiendo más en las operaciones de las Fuerzas Especiales y de los ataques con dronos.

Los programas continúan en las zonas de Consolidación en Colombia, gracias en gran parte a los $227 millones de dólares en contratos otorgados por USAID desde 2010. Pero Consolidación, el cual prometió establecer un gobierno activo en las áreas que nunca lo tuvieron, puede estar en camino a convertirse de un programa de apoyo financiero de tinte político a una ocupación militar sin límite.

El reporte advierte que si se desvanece Consolidación, no está claro como se lo reemplazará en los territorios abandonados de Colombia. Ante la posibilidad de lograr la paz en zonas de control histórico por la guerrilla, es crucial poner en marcha un plan para evitar una insurgencia nueva de la violencia. Si tienen éxito las pláticas de paz, Colombia tendrá una oportunidad breve para establecer el gobierno en las áreas que han experimentado la violencia por mucho tiempo e incluir por primera vez a estos ciudadanos en la vida cívica y económica del país.

El Plan Nacional de Consolidación Territorial podría ofrecer una forma de lograrlo, pero sólo si regrese a su visión inicial de una entrada gradual y coordinada del gobierno civil. El éxito del esquema, o algo similar, dependerá de la voluntad política al más alto nivel de asegurar que los civiles asuman el control tan rápidamente como las condiciones de seguridad lo permitan. Y dependerá de un compromiso renovado de los Estados Unidos que es aún más centrado en los civiles.

Por favor haga clic para leer Consolidar “Consolidación".

Contacto:

Adam Isacson
Coordinador Principal del Programa de Políticas de Seguridad Regional
[email protected]
+1 (202) 797-2171