24 Apr 2013 | Análisis | Noticias

El alarmante aumento de muertes de migrantes en territorio estadounidense—y qué hacer al respecto

A finales de marzo, la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos publicó en silencio en su sitio un nuevo grupo de estadísticas que ilustran el desarrollo de la emergencia humanitaria en el lado estadounidense de la frontera de México y Estados Unidos.

Aquí se muestran los restos de los migrantes encontrados cada año en cada uno de los nueve sectores en los cuales la Patrulla Fronteriza divide a la frontera de México y Estados Unidos. Una vez que llegan a la frontera, una cifra alarmante de migrantes indocumentados muere por la exposición, deshidratación o ahogamiento en territorio estadounidense.

De los 15 años de los datos otorgados, 2012 pareció tener la segunda cifra más alta de restos de migrantes encontrados en territorio estadounidense. Hubo 463, lo que equivale a cinco migrantes muriendo cada cuatro días.

Sólo en 2005 hubo más muertes de migrantes (492). Pero en ese año, la Patrulla Fronteriza capturó a migrantes más de tres veces que lo que hizo en 2005. La población migrante fue mucho mayor, pero el número de muertes fue similar. Una fracción mucho mayor de la población migrante está muriendo hoy en día.

Una gran razón es fortalecer la seguridad fronteriza de Estados Unidos, la cual ha provocado que la gente intente cruzar en zonas mucho más remotas, engañosas y riesgosas de la frontera —a menudo, desiertos salvajes muy alejados de los centros de población—.

Durante la última década, el más mortífero de los nueve sectores de la Patrulla Fronteriza fue Tucson, Arizona, el cual también ha liderado a todos los sectores en la captura de migrantes. Pero esto puede estar cambiando.

El año pasado vio un aumento en el sur de Texas, en los sectores de Laredo y el Valle del Río Grande (McAllen y Brownsville). El último sector también vio el doble de capturas de migrantes de América Central el año pasado. Es probable que más de la mitad de las muertes eran de ciudadanos centroamericanos y no de México.

La situación está empeorando rápidamente. Entre octubre y febrero de 2013, la Patrulla Fronteriza encontró los restos de 70 cuerpos humanos tan sólo en el sector del Valle del Río Grande.

Más vidas de migrantes podrían salvarse con algunos pocos ajustes no costosos en la disponibilidad de agua, centros de rescate y capacidad de búsqueda y rescate. Una directiva del Departamento de Seguridad Nacional para la Patrulla Fronteriza para establecer barriles de agua, en particular a lo largo de los centros de rescate, podría ser un paso importante para evitar las muertes prevenibles en territorio estadounidense. El aumento del número de centros de rescato, así como el brindar fondos adicionales para expandir los equipos de Búsqueda de la Patrulla Fronteriza, Trauma y Unidades de Rescate (BORSTAR por sus siglas en inglés), en particular en los sectores suroccidentales de la frontera con altos números de muertes de migrantes, también ayudaría a asistir a los migrantes en peligro.

Muchos de los restos de migrantes recuperados, los cuales ahora son de miles, están sin identificar. Los funcionarios locales en el condado de Brooks, Texas, estiman que el costo de lidiar con las muertes no identificadas, incluyendo los gastos funerarios y las autopsias, asciende a cientos de miles de dólares al año. No existe un procedimiento unificado para procesar los restos y las muestras de ADN de los cuerpos encontrados en la región fronteriza. A muchos restos no se les ha obtenida una muestra de ADN y no había sido consolidado ningún esfuerzo por encontrar el ADN de los restos no identificados con los miembros de las familias que buscan a sus seres queridos desaparecidos.

Las medidas como las siguientes contribuirían grandemente en la identificación de estos restos y brindarían las respuestas a los miembros de las familias de los migrantes desaparecidos sobre el paradero de sus seres queridos:

  • Brindar fondos federales a los condados y gobiernos tribales para el manejo y análisis del ADN de los restos de los migrantes.
  • Crear un programa de Migrantes Desaparecidos en el Sistema Nacional de Personas Desaparecidas y No Identificadas (NamUs por sus siglas en inglés).
  • Y alentar a los laboratorios genéticos que reciben dinero federal a procesar las muestras de los restos no identificados y comparar los perfiles genéticos resultantes contra las muestras de los familiares de los migrantes desaparecidos.

La legislación de la reforma migratoria que actualmente se encuentra ante el Senado de los Estados Unidos (S. 744) incluye miles de millones de dólares en nuevo financiamiento para la seguridad fronteriza. Sin embargo, no menciona los pasos para evitar las muertes innecesarias de migrantes en territorio estadounidense o ayudar a los condados a identificar a los muertos. El proyecto de ley actual ofrece una importante oportunidad legislativa para cortar de tajo con el aumento de esta alarmante tragedia humana en el lado estadounidense de la frontera.