21 May 2012 | Análisis | Noticias

El rechazo de las visas de prominentes académicos cubanos socava la política de intercambios académicos

Por Geoff Thale

La administración del presidente estadounidense Barack Obama ha negado las visas de varios prominentes académicos cubanos—incluyendo la de Rafael Hernández, Carlos Alzugaray, y Soraya Castro—quienes habían sido elegidos para dar varios discursos en una conferencia de la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA, por sus siglas en inglés) que tendrá lugar este año desde el 23 hasta el 27 de mayo. No se sabe qué criterio fue usado por la administración para excluir esos académicos. Varios han visitado los Estados Unidos con frecuencia, han hecho estancias académicas en las universidades más prestigiosas del país (incluyendo a Harvard y Columbia), se han reunido con funcionarios de alto rango en el Departamento de Estado, y han sido fundamentales en fomentar vínculos académicos entre Cuba y los Estados Unidos. Después de haber aprobado la visa de Mariela Castro, la hija del presidente cubano Raúl Castro, que también dará un discurso durante la conferencia de LASA, la decisión de negar las visas de estos renombrados académicos parece aun más errática.

Este inexplicable comportamiento por parte de la administración resulta particularmente ofensivo porque la conferencia de LASA de este año vuelve a los Estados Unidos después de haberse realizado en otros países durante varios años. Desde hace dos décadas los académicos cubanos asistían a las conferencias de LASA, pero en el 2004, sin dar previo aviso, la administración de Bush negó las visas de todos los académicos cubanos que pretendían asistir a la conferencia. Por ende y en forma de protesta, la organización decidió cambiar el lugar de la conferencia al exterior de los Estados Unidos. Creyendo que la administración de Obama se había comprometido  a apoyar intercambios académicos y que permitiría que los cubanos asistieran a la conferencia de LASA, la organización regresó a los Estados Unidos este año.

Además, la negación de estas visas socava la política estadounidense de promover intercambios académicos con Cuba, lo que ha sido uno de los cambios más importantes en torno a la política hacía Cuba en la administración de Obama—un cambio que tenía mucho éxito. Tales intercambios ayudan a promover la libre expresión de ideas, información y diálogo; asimismo, ellos fomentan deseos para más apertura social en Cuba. La negación de las visas hace daño a las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos, es perjudicial a los intereses de los Estados Unidos y también castiga a los cubanos que tienen el mayor compromiso a relaciones con nuestro país. Con toda fuerza, WOLA condena la negación de las visas de los académicos cubanos.

Geoff Thale es el director de programas de WOLA. El Sr. Thale ha estudiado temas de Cuba desde mediados de la década de 1990 y ha viajado a Cuba más de una docena de veces, incluyendo con delegaciones de académicos y miembros del Congreso.