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29 Jun 2017 | Informe

Informe de WOLA: La Frontera Sur de México – Seguridad, Migración Centroamericana y Políticas Estadounidenses

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Washington, DC—En un informe publicado hoy, WOLA (la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos) examina el control migratorio de México y su rol emergente como un país de destino para los solicitantes de asilo. El informe también analiza la situación de la ayuda de EE.UU. en la zona de la frontera sur de México y el impacto sobre el terreno de la dura retórica y las políticas de mano dura de EE.UU., concluyendo que los bajos niveles de detenciones de migrantes en México y en la frontera con EE.UU. observados durante los primeros meses de 2017 no son sostenibles, y es improbable que continúen dada la persistente violencia e inseguridad en Centroamérica.

Para mayo de 2017, los niveles de detenciones en la frontera entre EE.UU. y México habían comenzado a aumentar de nuevo. Incrementaron el 31 por ciento comparado con abril, y las detenciones de menores no acompañados aumentaron el 50 por ciento.

“La línea dura del gobierno de Trump provocó una ola de migración centroamericana antes de la inauguración, y un marcado descenso después. Pero es improbable que este descenso en los flujos migratorios se mantenga”, dijo  Adam Isacson, Coordinador Principal del Programa de Veeduría de Defensa de WOLA. “La violencia y la miseria en Centroamérica que hacen que las personas migren—y a menudo huyan para salvar sus vidas—no han cambiado”, dijo.

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México registró menores niveles de detenciones en los primeros cuatro meses de 2017 comparado con años anteriores, pero el control migratorio todavía se mantiene firme y los delitos contra migrantes en tránsito continúan sin cesar. En julio de 2014, el gobierno mexicano lanzó su Programa Frontera Sur, un plan que pretendía proteger los derechos de los migrantes y regular la migración centroamericana. Resultó en un drástico incremento de las operaciones de seguridad, aumentando del 85 por ciento las detenciones de migrantes durante los dos primeros años de funcionamiento del programa. Casi tres años después de que fuera anunciado, el número de detenciones bajo el Programa sigue siendo elevado, pero ha comenzado a nivelarse debido a los recursos limitados del gobierno, la capacidad de los migrantes y los coyotes de adaptarse a nuevos patrones de seguridad, la corrupción de las autoridades, y un descenso general en la migración procedente de Centroamérica en los últimos meses.

La ayuda de EE.UU. para abordar temas de seguridad en la frontera sur de México ha sido menor de lo que inicialmente se esperaba. Sin embargo, los Departamentos de Estado y Defensa de EE.UU. actualmente están implementando un programa de $88 millones para ayudar a las autoridades mexicanas a recoger e intercambiar información sobre quiénes están cruzando a través de México. Los Departamentos de Estado y Defensa también están financiando un proyecto de $75 millones para mejorar las comunicaciones seguras entre las agencias mexicanas en la zona de la frontera sur del país. Véase el informe para mayor información sobre estos programas y el papel de la ayuda de EE.UU.

Si bien las detenciones en general han disminuido en los últimos meses, el número de personas que solicitan asilo en México ha aumentado drásticamente. Entre 2014 y 2016 hubo un aumento del 311 por ciento en las solicitudes de asilo en México. En los primeros tres meses de 2017, México recibió más solicitudes de asilo que durante todo 2015. La agencia de la ONU para los refugiados estima que México recibirá hasta 20.000 solicitudes de asilo en 2017.

“El número de migrantes y solicitantes de asilo que desean permanecer en México ha aumentado drásticamente en el último año y medio. Un mayor número de centroamericanos están viendo a México como un destino y un lugar donde buscar protección de la violencia”, dijo Maureen Meyer, Coordinadora Principal del Programa de México y Derechos de Migrantes de WOLA. “Tanto México como los Estados Unidos deberían priorizar la protección de las poblaciones vulnerables por encima de la detención y las deportaciones”, dijo.

El informe de WOLA está basado en la investigación de campo en el área alrededor de Tenosique, Tabasco, a lo largo de la frontera de México con Guatemala. La ruta migratoria a través de esta área de México ha experimentado un marcado aumento en el número de niños y familias que huyen de la violencia en la región del Triángulo Norte. Entre 2014 y 2016, el número de niños (tanto acompañados como no acompañados) detenidos en el estado de Tabasco aumentó en un 60 por ciento. La mayoría de los migrantes que viajan a través de esta área de la frontera son de Honduras. Tan solo en los 65 kilómetros entre la frontera con Guatemala y Tenosique, los migrantes a menudo sufren robos, secuestros y agresiones sexuales. Si bien los esfuerzos del gobierno mexicano han sido exitosos en cuanto a la detención y deportación de migrantes, las autoridades han hecho poco por abordar los crímenes y abusos generalizados contra ellos.

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