10 Jan 2012 | Análisis

La visita del Papa destacará cambios en curso dentro de Cuba

Por Geoff Thale

La visita del Papa Benedicto XVI a Cuba entre el 26 y 28 de este mes servirá para subrayar los cambios dramáticos que ha visto Cuba en las relaciones entre las iglesias y el estado. También traerá atención a los cambios políticos y económicos que se están haciendo en Cuba bajo el liderazgo del Presidente Raúl Castro. 

No ha sido muy notado en los Estados Unidos, pero hay cambios en marcha en Cuba, son cambios en el papel de la comunidad religiosa, en el proceso político y en la economía. Si bien todavía hay problemas graves de derechos humanos y libertad de expresión, el Cuba de hoy es distinto del Cuba visitado por el antiguo pontífice en 1998.

Cuando visite el Papa en marzo, veremos evidencia de estos cambios en curso. Restricciones sobre la libertad de expresión han sido relajadas y el papel de las iglesias está cambiando. Muchos presos políticos han sido liberados. También, el gobierno cubano y el Partido Comunista Cubano están tomando pasos para estimular la economía y hasta cambiar la estructura de la economía, hacia un modelo que mezcla el sector público con el sector privado.

La visita destacará el nuevo papel de la Iglesia Católica en Cuba. La Iglesia está jugando un papel muy importante en el proceso de apertura política. En general, la coyuntura de libertad religiosa en Cuba ha mejorado en las últimas dos décadas. El viaje del Papa Juan Pablo II subrayó estos cambios—el Papa reunió con comunidades católicas, protestantes y judías en aquel entonces. Estas comunidades, juntas con los evangélicos y las tradiciones afro-cubanas, han ganado territorio en los últimos deis años.

En años recientes, los líderes de la Iglesia Católica han sido involucrados en diálogos directos con el gobierno cubano; la Iglesia fue especialmente eficaz en las discusiones que anticiparon la liberación de los presos políticos el año pasado. El papel de la Iglesia no ha sido de confrontación, ni ha sido, en su esencia, de carácter político. La iglesia ha expresado inquietudes de naturaleza pastoral sobre la sociedad cubana y sus conversaciones con el gobierno han conducido a buenos resultados.

Cuando el Papa Juan Pablo II visitó a Cuba en 1998, hizo una llamada para que Cuba se abriera al mundo e hizo una llamada para que el mundo se abriera a Cuba. Hoy día, queda claro que Cuba empieza a abrirse económicamente y hemos visto por lo menos algunos gestos que tal vez se abrirá políticamente. A esta hora, la mayoría del mundo se ha abierto a Cuba. La mayoría de los aliados de Estados Unidos han normalizado sus relaciones con la isla y están persiguiendo estrategias de diálogo y no de aislamiento. Hasta la comunidad cubana-americana, que tradicionalmente ha tomado una posición dura contra cualquier apertura hacía Cuba, está empieza a relajar su posición. En 2011, los cubano-americanos hicieron más de 400,000 visitas a Cuba y mandaron cientos de millones de dólares a sus familiares en la isla, ya hay discusiones en curso en Miami sobre peregrinaciones a Miami para la visita papal. Está en un momento dinámico para la relación entre Cuba y el resto del mundo. Sin embargo, tal y como la visita del Papa nos recordará, el gobierno de Estados Unidos parece determinado a quedar atrás. 

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Geoff Thale es el director de programas en WOLA. Sr. Thale ha estudiado asuntos cubanos desde los mediados de los años 90, ha viajado a Cuba en múltiples ocasiones, y ha organizado delegaciones de académicos y miembros del Congreso para viajar a la isla. 
 
(Foto por Tod Godber)
 
*Introducción modificado el 8 de marzo.