8 Nov 2013 | Análisis | Noticias

Luchando por una paz justa e incluyente en Colombia

El 6 de noviembre, el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) llegaron a un acuerdo preliminar sobre el segundo punto de las conversaciones de paz: la participación política. Éste es un paso importante para las partes, ya que la participación política es considerada como uno de los puntos más espinosos de los cinco puntos de negociación. WOLA se une al representante James P. McGovern y varias entidades internacionales para dar la bienvenida a este último acontecimiento y alentar a las partes a permanecer en la mesa hasta que se alcance un acuerdo final.

En su declaración del 6 de noviembre, los negociadores reconocieron la riqueza de las voces de la sociedad civil en todo el proceso de paz y afirmaron haber incorporado sus recomendaciones durante todo el proceso y que van a seguir para solicitar la opinión de la sociedad civil en la construcción de una paz duradera.

Éstas son algunas de las maneras en que WOLA ha trabajado a favor de la paz con justicia en Colombia en los últimos meses.

Apoyando al Proceso de Paz en Colombia

En septiembre, Coordinador Principal de WOLA Adam Isacson presentó sobre el tema de políticas de drogas —el próximo punto en la agenda— en un foro oficial en Bogotá. Ante una audiencia de más de 1.000 funcionarios gubernamentales, activistas y medios de comunicación, Isacson explicó por qué las políticas de drogas actuales no han logrado frenar la producción de coca ni mejorar la seguridad. Si la producción y el tráfico se va a reducir, hay que reemplazar las prácticas existentes, como la fumigación aérea (patrocinada por EE.UU.) de los cultivos de coca, con mayor presencia estatal y desarrollo alternativo así como una reducción en la demanda de drogas ilícitas. Se puede ver su

presentación aquí y leer su análisis de por qué la fumigación aérea no funciona aquí.
Abogando por las víctimas y exigiendo respeto por los derechos humanos

WOLA ha continuado a trabajar con sus socios colombianos para elevar las voces de las víctimas y asegurar que un final acuerdo de paz reconozca el impacto que el conflicto ha tenido sobre los grupos marginados, como los afrocolombianos, los pueblos indígenas y los líderes sindicalistas. Con fin de incluir a las víctimas y los derechos humanos en el debate, WOLA organizó eventos sobre

los derechos de los afrocolombianos (con AFRODES USA y Global Rights), el desmantelamiento de las estructuras paramilitares (con LAWGEF y USOC) y los obstáculos a la restitución de tierras (con PBI) .

Desde el intercambio de información a la incidencia, WOLA se unió con Global Rights y AFRODES USA en acompañar a AFRODES antes de que esta organización testificara ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización los Estados Americanos (OEA). En la audiencia, AFRODES logró compromisos del gobierno de Colombia de mejorar el diálogo e implementar medidas de protección más eficaces. Un video de la audiencia

está disponible aquí, fotos oficiales están aquí, y una entrevista con el presidente de AFRODES sobre la situación crítica de seguridad de más de 100 líderes de AFRODES está disponible aquí.
Asegurando que el gobierno estadounidense apoye la paz colombiana

WOLA ha cultivado apoyo para que se realicen conversaciones entre oficiales de alto nivel en Estados Unidos. El 24 de octubre, Coordinador Principal del Programa de Seguridad Regional Adam Isacson

testificó ante la Comisión de Derechos Humanos Tom Lantos de la Cámara de Representantes de EE.UU. Isacson ofreció una visión general del conflicto y emitió recomendaciones específicas para el Congreso y el Departamento de Estado, entre ellos que se mide el éxito de las políticas estadounidenses en términos de personas protegidas, veredictos alcanzados, títulos de propiedad formalizados, kilómetros de carretera construidos y compromisos de los acuerdos de paz cumplido. WOLA también ha hecho cabildeo con USAID y sus contratistas para asegurar que los programas de ayuda sean eficaces y que aborden las causas del conflicto.
Luchando por la protección de los derechos de los trabajadores
Junto con los pueblos afrocolombianos e indígenas, los sindicalistas han sido uno de los grupos más marginados en el conflicto colombiano. WOLA trabaja con los sindicatos colombianos, los funcionarios públicos y las organizaciones de la sociedad civil para asegurar que las políticas laborales de Colombia y EE.UU. pongan la teoría en práctica. Como seguimiento a su delegación a Colombia en agosto de 2013 (auspiciado por WOLA), los representantes estadunidenses George Miller (Demócrata de California) y James P. McGovern (Demócrata de Massachusetts)

publicaron un informe importante citando las deficiencias en la aplicación de Plan de Acción Laboral Colombia (PAL) entre EE.UU. y Colombia. Según el informe, el PAL, que fue diseñado para frenar las cuestiones de derechos laborales antes de la firma del tratado de libre comercio, falta implementación en la práctica. Continúan la tercerización generalizada, los despidos ilegales  y los hostigamientos contra trabajadores. Además, en el puerto violento de Buenaventura—a través del cual pasan la gran mayoría de las exportaciones colombianas— WOLA encontró evidencia de posibles vínculos entre las fuerzas armadas (financiados por Estados Unidos) y los grupos armados ilegales. WOLA seguirá de cerca estos temas e insta que los gobiernos de Estados Unidos y Colombia implementen todas las recomendaciones formuladas en este informe.

El informe fue muy bien recibido en Colombia. Recibió declaraciones de apoyo de los sindicatos más grandes del país, las organizaciones de la sociedad civil y las comunidades locales. WOLA fue ampliamente citado en la prensa colombiana y estadounidense tras la publicación del informe, y el Congresista McGovern fue entrevistado en CNN Español .

Mientras tanto, el congresista Keith Ellison (Demócrata de Minnesota) envió una carta al Ministro de Trabajo de Colombia Rafael Pardo en la cual expresó su preocupación por la tercerización persistente que ha limitado la capacidad de los trabajadores a negociar colectivamente por salarios justos, seguridad laboral y mejores condiciones de trabajo.
Los trabajadores colombianos continúan careciendo de las protecciones necesarias para el pleno ejercicio de sus derechos, no tienen escasez de defensores apasionados. Socio de WOLA Yessika Hoyos fue presentada en la edición actual de la revista The Progressive para su búsqueda por la justicia en el asesinato de su padre, un sindicalista.
La protección de derechos sobre la tierra

El 7 de noviembre, 12 miembros del Congreso de EE.UU.

enviaron una carta al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, en la cual expresaron su preocupación por las complicaciones en el proceso de restitución de tierras en los territorios colectivos de Curvaradó y Jiguamiandó. WOLA da la bienvenida a esta carta y espera que permite que este caso emblemático de restitución de tierras avance con seguridad y la inclusión de toda la comunidad desplazada.

Mientras tanto, más al sur en la costa pacífica de Colombia, varios grupos locales y consejos comunitarios afrodescendientes ocuparon pacíficamente las oficinas del INCODER (la agencia de desarrollo rural de Colombia) en Popayán, Cauca, después de que este organismo no cumplió con los acuerdos realizados con los grupos locales. Junto con la Red de Solidaridad Afrocolombiana (ACSN), WOLA se solidarizó con los grupos y exigió que el viceministro Aníbal Fernández de Soto entable un diálogo de buena fe con los grupos afectados.

Sin embargo, la importante labor que hacen estos y otros líderes y lideresas locales en defensa de los derechos humanos, hace que corran graves riesgos. El 27 de octubre, las oficinas de Yolanda García de la organización Asomanos Negras, colega de WOLA desde hace mucho tiempo y lideresa afrocolombiana, fueron atacadas en las cercanías de Guapi, Cauca. WOLA pide que el gobierno colombiano investigue estos nuevos actos de violencia y lleven los responsables ante la justicia.

Mirando hacia el futuro
WOLA está satisfecho con el progreso evidente en las conversaciones de paz. Vamos a seguir a conectar los políticos estadounidenses con los sectores más vulnerables de Colombia —los sindicalistas colombianos, los pueblos indígenas, los y las reclamantes de tierras, y los y las líderes afrocolombianos— para asegurar un eventual acuerdo de paz sea duradero, incluyente y eficaz.