14 Jul 2016 |

Preguntas y respuestas: El nuevo sistema de justicia penal en México

¿Por qué es importante para los Derechos Humanos y el Estado de Derecho?

Por Ximena Suarez Enriquez

1. ¿ Qué son las reformas al sistema de justicia penal mexicano?  

El 18 de junio del 2008, el congreso mexicano reformó la Constitución federal para crear un Nuevo Sistema de Justicia Penal, el cual implica la transición de un sistema inquisitorio a un sistema oral acusatorio. En este sistema reformado, la procuraduría y la defensa presentan pruebas y sus argumentos en audiencias orales y públicas. Ya que la transición al nuevo sistema requería de cambios en las instituciones y leyes del país, así como la erradicación de prácticas arraigadas en funcionarios públicos durante décadas, los 31 estados del país, la ciudad de México, y las autoridades federales contaron con ocho años para ponerlo en marcha.

La fecha límite para implementar el nuevo sistema de justicia penal en México fue el pasado 18 de junio de 2016, pero varios obstáculos graves han impedido que el mismo se encuentre en completa operación al día de hoy.

2. ¿Por qué es importante?

Las autoridades mexicanas han presentado el nuevo sistema de justicia penal como la herramienta más ambiciosa para contrarrestar los altos niveles de impunidad y corrupción que existen en el país. Las encuestas oficiales de victimización más recientes, publicadas en 2015, muestran que más del 92% de los crímenes en México no son investigados o siquiera reportados a las autoridades, y menos del 15 por ciento de las investigaciones criminales en el país  terminan en una sentencia condenatoria. De acuerdo con encuestas llevadas a cabo en prisiones federales, el 55 por ciento de los detenidos que se declararon culpables, lo hicieron después de ser sometidos a algún tipo de abuso por parte de las autoridades que investigan delitos.

Antes de las reformas, la investigación de delitos en México dependía en gran medida de prácticas ilegales–tales como tortura, confesiones forzadas e intimidación–y otras técnicas no profesionales. El nuevo sistema incorpora la presunción de inocencia y el respeto a los derechos humanos como principios rectores de las investigaciones penales. El papel de la policía también es distinto: ahora puede recibir denuncias de delitos y actuar como “primer respondiente” y, por ejemplo, preservar escenas del crimen (antes de las reformas, únicamente la procuraduría estaba a cargo de estas funciones).

3. ¿Cuál es el estado de la implementación?

La falta de información clara y sistematizada por parte del gobierno dificulta conocer con precisión los obstáculos y fallas que impiden que el nuevo sistema opere en forma completa. Aunque las autoridades mexicanas aseveran que, con diferentes niveles de implementación, el nuevo sistema ya está operando en todo el país, la información disponible revela que para delitos locales el sistema funciona en forma óptima solo en cuatro estados. La falta de una planeación adecuada implicó que todos los estados del país comenzaran el proceso de implementación en diferentes momentos. Por ejemplo, el estado de Chihuahua ya tenía un sistema adversarial antes del 2008, mientras que el estado de Guerrero comenzó la implementación del nuevo sistema hasta el año 2014.

Mientras las autoridades mexicanas afirman que el nuevo sistema de justicia penal es una “misión cumplida”, su completa implementación es un objetivo a largo plazo. Las demoras en la aprobación de reformas legales, el rezago de casos pendientes de juzgar en el viejo sistema penal, y la capacitación incompleta de funcionarios, llevaron al think-tank mexicano CIDAC a estimar que el nuevo sistema funcionará en forma óptima en el país en 11 años más. Esto significa que las personas acusadas de delitos en México probablemente no se beneficiarán de todas las protecciones del nuevo sistema sino hasta el año 2027.

4. ¿Qué sucede con los casos que comenzaron en el sistema de justicia penal anterior?

Las investigaciones y juicios iniciados bajo el anterior sistema penal continuarán siendo procesados bajo el mismo. Esto implica que por un número desconocido de años, los agentes del Ministerio Público, jueces y abogados defensores en México procesarán simultáneamente casos bajo el nuevo y el viejo sistema.

5. ¿Qué se necesita para que el nuevo sistema penal pueda operar en su totalidad?

El congreso mexicano todavía debe aprobar leyes relevantes para la investigación de delitos bajo el nuevo sistema, en particular las Leyes Generales de Desaparición y Tortura. Miles de casos abiertos en el “viejo” sistema inquisitorio, que han estado rezagados por décadas, necesitan ser juzgados y concluidos. Se necesita continuar con la capacitación de todos los actores involucrados en el nuevo sistema de justicia penal –jueces, procuradores, defensores públicos, abogados particulares, la policía, y peritos– para que estén preparados adecuadamente y puedan operar con eficacia en el nuevo sistema. Finalmente, las autoridades deben mejorar los métodos de evaluación y seguimiento rumbo a la implementación total del nuevo sistema oral.

6. ¿De qué forma puede ser útil la asistencia  Estados Unidos este proceso?

El gobierno de los Estados Unidos debe continuar apoyando firmemente los esfuerzos de reformas al sistema de justicia en México. Dicho apoyo debe asegurar que USAID y el Departamento de Justicia coordinen sus programas de capacitación y de asistencia técnica, incluyendo mecanismos de evaluación sobre los proyectos apoyados por Estados Unidos. Igualmente, resulta fundamental mantener el apoyo a organizaciones de la sociedad civil que realizan monitoreos independientes sobre el tema.

 

Para más sobre el nuevo sistema de justicia penal en México, haga clic aquí para leer el reporte reciente de WOLA.