22 Sep 2012 | Análisis | Noticias

Recordando a Pilar Coll

Estamos profundamente entristecidos por la partida de Pilar Coll, una amiga y colega de mucho tiempo de WOLA y la primera Secretaria Ejecutiva de la Coordinadora Nacional de los Derechos Humanos en el Perú (CNDDHH), en el 15 de Septiembre. Ella será siempre recordada por su dedicación inquebrantable a los derechos humanos y la justicia social en las épocas más oscuras del conflicto armado interno en el Perú y hasta el último día de su vida. Su persistencia y fe en la paz, la justicia, y la verdad continuará sirviendo como ejemplo para los que vengan después de ella.

Abogada de profesión y una misionera laica, Pilar se mudó de su natal España al Perú en 1967 para trabajar a favor de los derechos humanos y la justicia social. Se hizo conocida por su trabajo en las prisiones de Lima y con sus poblaciones femeninas. Pilar fue miembro fundadora del Centro de Estudios y Acción para la Paz (CEAPAZ), jefa del Servicio de Derechos Humanos en la Comisión Episcopal de Acción Social (CEAS), una investigadora en el Instituto Bartolomé de las Casas, una voluntaria con la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), y más recientemente, asesora del Consejo Nacional de Reparaciones.

Sin embargo, el papel de Pilar en el establecimiento de la CNDDHH es lo que la más destaca en nuestras mentes. Cuando la CNDDHH se fundó, Pilar estaba trabajando para apoyar a las comunidades de base cristiana en el barrio de El Agustino de Lima. Tomó algún convencimiento para conseguir que ella asumiera el cargo de Secretaria Ejecutiva de la CNDDHH, pero ella finalmente accedió y resultó ser la persona perfecta para el trabajo. Ella siempre se comprometía a trabajar a nivel de base, sin embargo, no tuvo reparos en defenderse enérgicamente frente funcionarios gubernamentales y militares. Su aguda inteligencia política la guiaba a ella, y al movimiento de derechos humanos, a través de tiempos difíciles en el Perú. Su actitud humilde fue clave para reunir a los grupos de derechos humanos de todo el país. La CNDDHH se convirtió en una de las más eficaces redes de organizaciones de derechos humanos en la región, si no a nivel internacional, gracias en gran parte a la visión y dedicación de Pilar. A lo largo de su vida, el compromiso de Pilar a los derechos humanos y a la justicia socioeconómica guiaba su trabajo, y su valor y compromiso inspiró a todos los que tuvieron la suerte de conocerla.

Pilar no era solo una colega, sino una querida amiga de WOLA. Ofrecemos nuestras más profundas condolencias a la familia y a los amigos de Pilar.