4 Feb 2015 | Análisis | Noticias

Solicitud presupuestaria de Obama para América Central: Buenas noticias, debemos invertirlo sabiamente

Inversiones inteligentes deben ser efectivamente dirigida a la corrupcion, la violencia y la pobreza

El 2 de febrero, la administración Obama dio a conocer su solicitud presupuestaria para el año fiscal 2016, incluyendo un fondo de $1 mil millones de dólares para América Central. Según la administración, la ayuda está destinada a asistir a los gobiernos de Guatemala, Honduras y El Salvador atender los niveles epidémicos de inseguridad y violencia, la débil gobernabilidad, y la falta de oportunidades económicas que impulsan la migración de la región.

El triple aumento en el financiamiento para la región demuestra que la administración se toma en serio la lucha contra las causas subyacentes que han hecho de América Central uno de los lugares más violentos del mundo, expandiendo la estrategia de Estados Unidos de un enfoque ampliamente centrado en la seguridad a uno que busca fortalecer las instituciones democráticas e invertir en el crecimiento económico.

El aumento sustancial de la ayuda financiera a América Central y el reconocimiento de la necesidad de una agenda más amplia para hacer frente a la violencia y a los problemas económicos que enfrenta la región es un paso importante en la dirección correcta. Sin embargo, los detalles y la implementación del plan determinarán si la nueva estrategia es eficaz.

El gran número de niños y familias centroamericanas que cruzaron la frontera sur de Estados Unidos el pasado verano dejó claro que a menos de que los factores que originalmente impulsaron a estos niños y jóvenes a huir son atendidos, muchos continuarán buscando refugio en los Estados Unidos. Tal como señaló el presidente Joe Biden en un artículo de opinión publicado en el New York Times el 29 de enero, “la seguridad y la prosperidad de América Central están inextricablemente vinculadas con la nuestra”.

Sin embargo, enfocarse en la violencia, la pobreza y la desesperación en la región no es meramente una cuestión de recursos sino de elegir inversiones inteligentes. La capacidad de los grupos criminales, de personas con altos recursos e individuos con buenas conexiones para evitar la detención y persecución penal sigue siendo uno de los principales obstáculos para mejorar la seguridad ciudadana y el estado de derecho en el triángulo norte, ya que facilita la propagación de la delincuencia organizada y la violencia.

La asistencia de Estados Unidos debe ser cuidadosamente dirigida a aquellos países o agencias gubernamentales que han demostrado la voluntad política y un claro compromiso para enfrentar estos problemas difíciles y combatir la corrupción endémica y la debilidad de las instituciones estatales. La asistencia de los Estados Unidos y las inversiones de los gobiernos centroamericanos deben de ser acompañadas por una mayor transparencia de lo que hemos visto en el pasado.

“A medida que la administración de a conocer los detalles de la nueva estrategia de Estados Unidos hacia América Central, necesita asignar recursos substanciales a atender la corrupción arraigada y la falta de rendición de cuentas y transparencia que ha dificultado el acceso de los ciudadanos a los servicios básicos y debilitado seriamente a las instituciones estatales”, dijo Adriana Beltrán, Coordinadora Principal del Programa de Seguridad Ciudadana en WOLA.

“Para ser eficaz, la ayuda para temas de seguridad ciudadana debe estar acompañada con un esfuerzo sostenido para mejorar la gobernabilidad, la participación de la sociedad civil y las inversiones públicas que pueden generar puestos de trabajo, especialmente para los jóvenes y otras personas que no ven en la actualidad un futuro para sí mismos en sus países de origen”, dijo Marc Hanson, Coordinador Principal en WOLA. “Está en el interés nacional de Estados Unidos lograr que la nueva estrategia para América Central sea efectiva, lo cual requerirá financiamiento y la voluntad política para hacer frente a las causas subyacentes de violencia y la falta de oportunidades que está impulsando a los centroamericanos a migrar.”

Mientras el Congreso considera los aspectos específicos de la solicitud de la administración, se debe asegurar que el plan de ayuda para América Central incluya indicadores claros para evaluar si la asistencia de Estados Unidos está logrando los resultados deseados, y asegurarse que se preste apoyo a los gobiernos y organismos comprometidos a fortalecer el estado de derecho y la lucha contra los altos niveles de pobreza y desigualdad.