9 Feb 2015 | Análisis

Surgen graves violaciones a los derechos laborales en el puerto de Turbo, Colombia

6 de febrero de 2015
 
Señores:
Cargoban S.A.
Martha Luz Hernández Osorio.
Marino Rendón
 
Estimados señores,
 
Reciban un cordial saludo de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés), una organización no gubernamental que promueve los derechos humanos y la justicia social en las Américas. Nos dirigimos a Ustedes en este momento para expresar nuestra preocupación con la situación de los trabajadores portuarios en la región de Urabá. Las actuales negociaciones con el sindicato UNIÓN PORTUARIA representaron una oportunidad para demostrar respeto para sus trabajadores, además de las leyes colombianas acerca los derechos laborales.
 
Nos preocupan mucho las condiciones precarias que experimentan los trabajadores portuarios. Según informes del sindicato, muchos trabajadores tienen que laborar hasta 96 horas en el Golfo de Urabá, sin regresar a la tierra. Carecen de instalaciones sanitarias y descanso apropiado, que vulneran tanto la salud pública como seguridad en el lugar de trabajo.
 
Además de trabajar más de las ocho horas diarias y en muchas casos, trabajando en horario nocturno, domingos y festivos, no reciben los recargos requeridos por la ley colombiana. Varios trabajadores también han reportado que reciben menos del salario mínimo. Tampoco disfrutan de contratos justos. La mayoría de los trabajadores reciben contratos de tan solo 13 semanas, incluso los trabajadores que tienen más de una década trabajando en el puerto. Esta contratación de corto plazo ha sido usada para despedir fácilmente a líderes sindicales. La persecución sindical es una violación de la ley colombiana y el Plan de Acción Laboral entre Colombia y los Estados Unidos.
 
En respuesta a esta situación, estamos dando seguimiento al caso de John Alexander Córdoba Mosquera, Euclides Moreno Romaña, Rubén Darío  Pérez Murcia, Pedro Manuel Guerra Herrera, Harold Eladio Peña Jiménez, Arnaldo Torres Díaz, líderes sindicales de la Unión Portuaria, cuyos contratos no fueron renovados por primera vez en más 15 años tras negociar para mejores condiciones y sueldos.
 
Una cantidad del banano de Urabá llega a los Estados Unidos. Antes de firmar el Tratado de Libre Comercio entre los Estados Unidos y Colombia, los presidentes Obama y Santos firmaron un Plan de Acción Laboral que intentó proteger los derechos laborales.  Las empresas involucradas tienen que asegurar que estén cumpliendo con los requisitos del PAL.
 
Debido a esta situación, les pedimos que:
 
1.      Reintegren a los líderes sindicales despedidos  y a los demás trabajadores.
2.      Establecer una política interna para asegurar que los derechos laborales sean protegidos para todo trabajador de Cargoban.
3.      Continuar en negociaciones con la Unión Portuaria para establecer una jornada de trabajo justa y de acuerdo con la ley colombiana.
4.      Establecer una nueva forma de contratación laboral que garantice estabilidad a los trabajadores de Cargoban.
 
Por más de una década, WOLA ha trabajado para echar luz en la situación de los trabajadores colombianos, y seguiremos haciéndolo, con particular énfasis en la región de Urabá. Agradecemos su atención a este asunto tan importante, y esperamos su respuesta.
 
 
Atentamente,
 
 
GIMENA SÁNCHEZ-GARZOLI
Coordinadora Principal para los Andes, WOLA
 
Con copia a:
 
Luis Eduardo Garzón.
Ministro de Trabajo de Colombia
Eduardo Montealegre Lynett
Fiscal General de la Nación
 
UNIBAN S.A.
 
BANACOL S.A.