8 Apr 2008 | Informe | Noticias

Una Estrategia Fallida: La aspersión de cultivos de uso ilícito en Colombia

“Una Estrategia Fallida”: Nuevo informe de WOLA demuestra el fracaso de las fumigaciones en Colombia

            La aspersión aérea intensiva de cultivos de coca en Colombia ha tenido un efecto sustancialmente contraproducente, al punto de contribuir al esparcimiento del cultivo de coca y la producción de cocaína a nuevas zonas del país y poner en peligro la salud de las poblaciones y de los ecosistemas locales, según un informe de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) que ahora esta en español.  

            “Lejos de ser una solución, las fumigaciones son parte del problema,” dice el informe, titulado “Una estrategia fallida”.   “Las aspersiones aéreas tienden a reforzar, en lugar de debilitar, la dependencia de los campesinos colombianos en el cultivo de la coca, causando n incremento en su replantación.  De esta forma la fumigaciones contribuyen al esparcimiento de la coca a nuevas zonas del país.”

            El nuevo informe, lanzado en Bogotá y en Tumaco en el mes de mayo,  es una versión más larga y completa del reporte escrito en inglés que se titula “Chemical Reactions”, lo cual fue publicado por WOLA en el mes de marzo.  Dicho informe ha sido un documento clave en el debate actual sobre el futuro de la política anti-narcótica estadounidense.  

            Las fumigaciones en Colombia han sido un elemento básico de la política anti-narcótica del gobierno de los Estados Unidos durante casi una década.  La asistencia estadounidense a Colombia sobrepasa los $5 mil millones desde el año 2000, dedicado en gran parte a una intensificación de las fumigaciones.  Sin embargo, el informe demuestra que a pesar de la aspersión aérea con químicos de más de un millón de hectáreas en zonas rurales, el cultivo de coca y la producción de cocaína se mantienen estables.

            La difusión de la coca contribuye al esparcimiento de la violencia y la corrupción asociadas con el narcotráfico hacia nuevas regiones.  Desde 1999, con la intensificación de las fumigaciones, el cultivo de la coca se esparció de 12 a 23 de los 34 departamentos de Colombia. 

            Las comunidades afro-colombianas e indígenas han sido las más afectadas por el esparcimiento de la coca, los grupos armados ilegales involucrados en el narcotráfico, y las fumigaciones dañinas.  La aspersión aérea contribuye al desplazamiento interno.  Las comunidades indígenas y afro-colombianas han sido desplazadas no solo por la violencia, sino también por la expansión de los cultivos de uso ilícito y las fumigaciones.  Esto sucede a pesar del reconocimiento en la Constitución Política y la legislación colombiana de los derechos especiales de estas comunidades a sus territorios y sus recursos naturales, a la auto-identificación, y a ser consultados sobre las decisiones legislativas y administrativas que pueden afectarlas.

            “Si uno le hace caso al Departamento de Estado y a la oficina del zar anti-drogas, el problema con las fumigaciones es que no se han intensificado lo suficiente.  Sin embargo, las aspersiones no sólo son ineficientes, sino también contraproducentes.  Persistir en este camino simplemente causará más daño,” dijo John Walsh de WOLA, uno de los autores del informe.

            El reporte insta a los gobiernos de los Estados Unidos y  de Colombia a enfocar sus esfuerzos en el desarrollo integral de las zonas rurales y en la detención de los grandes traficantes, mas no en los campesinos.  Además, para diseñar alternativas económicas compatibles con las culturas y los ecosistemas de las zonas afectadas, es crucial establecer una cooperación entre las autoridades y las comunidades locales.

Algunos detalles del reporte:

  • El número de hectáreas fumigadas en Colombia aumentó de 60.700 en el año 1999 a 172.000 en el año 2006.
  • De acuerdo a las cifras del gobierno estadounidense, en el mismo periodo, el área destinada al cultivo de la coca se incrementó de 122.500 hectáreas a 157.200 hectáreas.
  • De acuerdo a estimados de la ONU, la producción de cocaína en Colombia se incrementó de 617 toneladas métricas en el 2001 a 640 toneladas métricas en el 2005, a pesar del incremento de las aspersiones cada año durante ese periodo.
  • Un informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) que afirmaba que las fumigaciones no representan un riesgo para la salud humana y el medio ambiente ha venido recibiendo duros ataques por parte de investigadores expertos en el tema debido a su falta de investigación a nivel de campo y su fracaso al referirse a impactos económicos y sociales.

“Una Estrategia Fallida” es un estudio que debe reestimular un debate constructivo sobre las políticas internacionales de control de drogas.

“Una Estrategia Fallida” fue publicada gracias a la contribución generosa de la Fundación John D. y Catherine T. MacArthur.

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John Walsh, Coordinador Principal de Programas, Andes y Política           Narcótica, [email protected]

Gimena Sánchez, Coordinadora Principal de Programas, Colombia           &
nbsp; y Haití
, [email protected]

Para leer el reporte haga clic aquí.