19 Sep 2013 | Análisis | Noticias

Terreno Ganado: Recordando el golpe de Estado en Chile

Por: Geoff Thale

Publicado 10 septiembre de 2013 por El Faro

Para mediados de los años ochentas, más de 200 mil personas habían abandonado el país. La libertad de expresión y de asamblea prácticamente habían desaparecido en Chile. El gobierno de Pinochet comenzó a cooperar con las dictaduras militares en todo el hemisferio para reprimir la disidencia y el activismo político.

El golpe destruyó el sueño de un proyecto democráticamente electo y con apoyo popular para la transformación política y la igualdad social, que había inspirado a los chilenos y a otros en América Latina y el mundo.

Por el golpe hay responsabilidades que distribuir. En el contexto de la Guerra Fría, el golpe fue apoyado y de varias maneras asistido por el gobierno de Estados Unidos – por Richard Nixon y Henry Kissinger; por oficiales del Pentágono que mantenían relaciones cercanas con los generales chilenos; por la CIA y otros en la comunidad de servicios de inteligencia; y por oficiales en la embajada de Estados Unidos en Santiago y el Departamento de Estado en Washington. Las firmas multinacionales estadounidenses, molestas por la nacionalización de sus bienes en Chile, urgieron al gobierno de Estados Unidos a defender sus intereses.

El golpe fue organizado y conducido por militares chilenos, con el apoyo de la elite política tradicional y sectores de clase media. Los golpistas tomaron ventaja de las divisiones políticas entre los simpatizantes de la Unidad Popular y de las dificultades del gobierno para manejar la economía.

El apoyo al gobierno de Pinochet fue decayendo, tanto en casa como internacionalmente, a medida que los tiempos y los contextos políticos fueron cambiando, hasta que el plebiscito de 1998 llevó a la salida de Pinochet y la restauración de la democracia electoral.

Como activista político y economista, vale la pena reflexionar sobre cuánto terreno se ha ganado y qué dinámicas han cambiado en los cuarenta años desde aquel golpe. […]

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