22 Mar 2016 | Análisis | Noticias

Diálogos de Paz en Colombia: Integrando los de derechos de los afro-colombianos e indígenas

Background 

Teniendo en cuenta que la posibilidad de un anuncio de suma importancia por parte de los involucrados en las conversaciones de paz de la Habana se de este año, WOLA estará publicando una serie de segmentos analíticos sobre cómo asegurar un exitoso cese bilateral al fuego. Esta serie de artículos va a estar acompañada de entrevistas con expertos y líderes que trabajan cercanamente con el proceso de paz y quienes aportan información de primera mano.

  • El primer artículo explora el tema de las zonas de concentración de las FARC.
  • El segundo artículo analiza la necesidad de incorporar a las comunidades afro-colombianas e indígenas en la mesa de negociaciones.
  • El tercer artículo aborda el tema de la misión de la ONU que quedará a cargo del proceso de verificación de cese al fuego.
  • El cuarto artículo analiza el papel de los militares de Colombia en el post – conflicto.

———-

Después de más de 50 años de conflicto armado, el Gobierno Colombiano y la guerrilla más grande del país, Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), finalmente se encuentran en negociaciones de paz. Más allá de firmar un acuerdo de paz, es necesario incorporar en las negociaciones a las comunidades que han sido mayormente afectadas por  el conflicto para lograr una paz duradera, si las tensiones en esas áreas no son atendidas con prontitud éstas podrán causar un auge de violencia en la etapa del post conflicto. Precisamente, entre estas comunidades se encuentran los  Afro-colombianos e indígenas,  quienes han sufrido un número desproporcionado de víctimas  y  de desplazados por el conflicto, es por esto que su voz debe ser escuchada e incorporada para así  lograr un paz justa y duradera.

Durante su reciente viaje a Washington, el Presidente Santos  junto con el Presidente Obama,  anunciaron que los Estados Unidos y Colombia estaban entrando en una nueva era de relaciones bilaterales. Inicialmente, el equipo que iba a acompañar al Presidente Santos en su  visita a la Casa Blanca no incluía a afro-colombianos. Sin embargo,  debido a que este hecho fue notado por funcionarios estadounidenses, al último momento, la embajada colombiana se apuró para incluir a afro-colombianos, residentes  en los Estados Unidos, al comité acompañante para  así poder dar la apariencia de ser un equipo racialmente inclusivo. Este hecho contradice las prioridades que ambos países han establecido a través del “Plan de Acción Racial” (CAPREE), el cual propone combatir la discriminación y promover los derechos humanos en la asistencia militar.

En este contexto, la semana pasada,el Presidente Juan Manuel Santos invitó a destacados  personajesafro-colombianos al palacio presidencial,Casa de Nariño. En ese evento, Santos anunció el nombramiento de Zulia Mena, la primera congresista afrodescendiente de Colombia, como  la ViceMinistra de Cultura. La reunión en  la Casa de Nariño incluyó alConsejo Nacional de Paz Afrocolombiano (CONPA), un respetadogrupode autoridades étnicas y territoriales,  desplazados, mujeres, y líderes de derechos civiles. Sin embargo, en la  reunión no se hizo referencia alas solicitudes de estas comunidades de ser invitadas a formar una comisión étnica en Cuba para discutir los verdaderos problemas en juego en el proceso de paz. Esto incluye la desmovilización de guerrilleros, la reconciliación, los derechos de las víctimas, los derechos colectivos sobre la tierra, las necesidades de la mujer Afro-Colombiana y la participación política de los Afro-Colombianos. Nombrando a una líder con labasta experiencia y de la prominencia como la de Zulia Mena a un puesto de poca influencia política no ayuda en nada a avanzar estos temas.

Para poder asegurar la consolidación de la paz en zonas donde la población tiene títulos colectivos sobre tierras, las partes del conflicto deben sentarse con las autoridades étnicas y territoriales antes de finalizar el acuerdo de paz. Estas  minorías étnicas tienen elderecho constitucional deser consultadaspreviamentecuando se trata de asuntos queafectan  sus tierras. Además de las razones legales, históricas, moralesy de reparación por las cuals se debe consultar con estos grupos, existen realidades prácticas que deben ser tomadas encuenta. Debido a la inexistencia o la escasa presencia del estado, la presencia de grupos armados ilegales, la corrupción, y el aislamiento geográfico, estas seránzonas dónde la consolidación de la paz será difícil. También hayzonas, especialmente a lo largo de  la costa pacífica y las montañas del Cauca, donde es probable que surjan nuevos conflictos en el escenario  del postconflicto y el riesgo parala paz es más alto. Se requieren esfuerzos bien planificados y coordinados que incluyan la totalidad deestos líderes para que el acuerdo tenga resultados. El gobierno centralizado desde Bogotáhacia la provincia sin la inclusión real de los beneficiarios ha fallado en el pasado.En este momento, Colombia deberáaprovechar las oportunidades presentes y hacer las cosas bien.

Desde 2014, las minorías étnicas que hacen parte del CONPA y de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) han abogado por su inclusión en las mesa de negociación de la Habana. Estas organizaciones han enfatizado en el hecho de que a pesar de  que algunos  lideres étnicos  han sido invitados a presentar sus casos de victimización en La Habana,  es necesario una discusión con estos grupos sobre cómo construir la paz desde la perspectiva de derechos colectivos. Colombia ha ignorado dicha petición  y por el contrario ha ofrecido reuniones superficiales como la que ocurrió la semana pasada.

Aunque Colombia no está incluyendo a las minorías étnicas en las negociaciones de paz , estos grupos han decido incluirse ellos mismos. El 8 de marzo estas comunidades se unieron e iniciaron su propia comisión étnica no gubernamental sobre el proceso de paz. La nueva Comisión Étnica para la Paz y la Defensa de los Derechos Territoriales va trabajar para defender sus derechos territoriales colectivos y abordar los conflictos que pueden surgir después del conflicto. Les beneficia a los dos grupos negociantes en la Habana escuchar a esta comisión y volverla una colaboradora activa en la construcción de una paz sostenible.

Contacto: 
Kristel Mucino
WOLA Directora de Comunicaciones
+1 (202) 797-2171
[email protected]