6 Oct 2016 | Análisis

Decisión del Departamento de Estado de EE.UU. de certificar a México en materia de derechos humanos es contradictoria con la realidad en el terreno

Editorial en The New York Times critica la justificación del gobierno de EE.UU. y resalta preocupaciones por derechos humanos

The New York Times publicó hoy un editorial que critica la decisión del Departamento de Estado de  Estados Unidos de certificar que el gobierno mexicano logró el progreso suficiente al retomar los derechos humanos en el país. Esta decisión posibilita que el Congreso pueda liberar la asistencia condicionada a México. Bajo la asistencia de EE.UU. la seguridad proveída a través de la Iniciativa Mérida, no se puede otorgar el 15 por ciento de ciertos fondos a la policía y ejército de México hasta que el Departamento de Estado de EE.UU. informe al Congreso que el gobierno mexicano está logrando avances significativos al cumplir con prioridades en materia de derechos humanos establecidas por el Congreso.

La justificación del Departamento de Estado sobre como México ha cumplido con los criterios de derechos humanos señalados por el Congreso es contradictoria con la realidad del país y va en contra de la investigación y documentación realizada por varias organizaciones y órganos nacionales e internacionales de derechos humanos, así como la información disponible en los registros oficiales sobre las estadísticas de México. En julio de 2016, WOLA, junto con seis organizaciones internacionales y mexicanas de derechos humanos, envió un memorándum al Departamento de Estado que resalta investigaciones y casos ejemplares para demostrar que el gobierno mexicano no había avanzado lo suficiente en los requisitos de derechos humanos establecidos por el congreso estadounidense.

La decisión del Departamento de Estado de certificar a México también es incompatible con las declaraciones por miembros del propio Congreso de Estados Unidos que han expresado preocupación por la crisis de los derechos humanos en México y la impunidad que persiste dentro de estos casos. En agosto de este año, 69 miembros de la Cámara de Representantes enviaron una carta al Secretario de Estado John Kerry expresando su preocupación por los desaparecidos, la tortura, las ejecuciones extrajudiciales y la falta de acceso a la justicia que tienen las víctimas en el país.

Esta semana, en el 3 de octubre, nueve senadores enviaron otra carta al Secretario Kerry expresando su preocupación sobre la falta de avances en la investigación sobre el paradero de los 43 estudiantes desparecidos de Ayotzinapa y sobre el problema endémico de los desaparecidos en México. El editorial de The New York Times señala el caso Aytozinapa y el mal manejo de la investigación por parte del gobierno mexicano como un ejemplo emblemático de la falta de avances en materia de derechos humanos en el país. En el segundo aniversario del caso Ayotzinapa, el congresista Alan Lowenthal y el senador Ben Cardin cada uno emitió declaraciones sobre el fracaso del gobierno mexicano para garantizar la justicia de las víctimas y la necesidad de continuar la investigación.

Además, en la editorial, el senador Patrick Leahy, quien buscó implementar condiciones en la asistencia de EE.UU., le dice al The New York Times que “…hemos visto un patrón de falla investigativa, destrucción de evidencia, intimidación a testigos y encubrimiento para soldados y policías corruptos y abusivos. No es solo los casos que salen en las portadas de los periódicos; son los miles de mexicanos sin nombre que son víctimas de los funcionarios que tienen la responsabilidad de protegerlos”.