WOLA: Advocacy for Human Rights in the Americas
10 Feb 2016 | Análisis | News

Estudio forense refuta la versión del gobierno mexicano sobre la desaparición de los 43 estudiantes

Por Maureen MeyerHannah Smith

Un equipo de expertos forenses argentinos no encontró evidencia que apoya la versión del gobierno mexicano sobre lo que sucedió a los 43 estudiantes desaparecidos forzosamente de Guerrero, México. El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que llevó a cabo un estudio forense del basurero donde el gobierno mexicano alega que los estudiantes fueron asesinados y quemados, concluyó con base en evidencia científica que no pudo haber ocurrido un fuego lo suficientemente potente como para haber incinerado a los estudiantes. De hecho, no encontró evidencia científica para sostener que los estudiantes estaban siquiera presentes en el basurero.
 
El EAAF inició su trabajo en octubre de 2014 a petición de las familias de los estudiantes y sus representantes legales. El estudio del EAAF es consistente con los hallazgos delineados en un informe de septiembre de 2015 por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI). El GIEI—que fue formado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a petición del gobierno mexicano para prestar asistencia técnica en la investigación—también llegó a la conclusión de que era científicamente imposible que los estudiantes hayan sido incinerados en el basurero.
 
El estudio del EAAF tuvo el propósito de examinar si la evidencia recolectada del basurero apoya la teoría de que los 43 estudiantes desaparecidos fueron asesinados y quemados en este lugar. La respuesta corta es no. De hecho, el estudio reveló numerosas inconsistencias en la forma en la que el gobierno mexicano llegó a esta teoría. A continuación se presentan las principales conclusiones del informe del EAAF.

  • El nivel de daño encontrado en el basurero no corresponde con el nivel de daño esperado si 43 cuerpos hubieran sido incinerados allí. Plantas, que se determinó comenzaron a crecer antes de septiembre de 2014 (fecha en la que se dice que los estudiantes fueron incinerados) no habrían sobrevivido al fuego. Sin embargo, sólo una muestra de las plantas recolectadas mostró signos mínimos de daños por fuego y las muestras restantes no mostraron signos de daño por fuego. Del mismo modo, los tocones analizados en el lugar dónde el gobierno mexicano indica que los estudiantes fueron quemados mostraron poco o ningún signo de daño por fuego.
  • Se han producido múltiples incendios en el basurero a lo largo de muchos años, y miles de pequeños fragmentos de hueso fueron recuperados en el sitio. El EAAF recuperó miles de pequeños fragmentos de hueso, pertenecientes a por lo menos 19 personas, que habían sufrido daños graves de incendios; sin embargo, no hay evidencia que vincule estos restos a los 43 estudiantes. A través de imágenes satelitales y muestras de suelo, el EAAF concluyó que se han producido varios incendios en el basurero por lo menos desde 2010; sin embargo, no hay evidencia de un incendio lo suficientemente grande como para incinerar 43 cuerpos. Más bien, el EAAF ha llegado a la conclusión de que el basurero ha sido un sitio de otras incineraciones de restos humanos desde hace tiempo.
  • Las balas y los casquillos recuperados en el basurero no corresponden con las armas de fuego que los presuntos responsables afirman haber utilizado para matar a los estudiantes. El testimonio de los presuntos responsables menciona específicamente el uso de armas cortas (.9mm y .38 súper) y el uso de un fusil tipo AK-47 para matar a los estudiantes. Sin embargo, el 87% de las balas y los casquillos recuperados en la escena no corresponden con las armas mencionadas en el testimonio; sólo 16 casquillos corresponden con las armas especificadas. Además, estos casquillos no fueron recuperados en el lugar donde los presuntos responsables dijeron que dispararon a los estudiantes.

Por otra parte, el EAAF resalta dos problemas graves que ponen en duda el manejo de pruebas y la protección de una escena bajo investigación criminal por parte del gobierno mexicano.

  • Entre por lo menos el 7 y el 28 de noviembre de 2014, el basurero quedó completamente desprotegido y abierto a la entrada pública. Fotos circuladas en el internet muestran miembros del público general en el basurero durante este tiempo. Esto es preocupante ya que evidencia podría haber sido dañada o manipulada.
  • El 15 de noviembre de 2014, peritos de la Procuraduría General de la República (PGR) llevaron a cabo una inspección del basurero sin notificar al EAAF. Durante esta inspección, los investigadores del PGR recuperaron 42 casquillos que se encontraron agrupados en condiciones que sugieren que deliberadamente  se colocaron en un lugar específico. El EAAF también afirma que los casquillos fueron encontrados en un área del basurero que ya había sido inspeccionada por el EAAF y los peritos del PGR antes de su descubrimiento el 15 de noviembre.

Tras la publicación del informe del EAAF, el gobierno mexicano anunció que seguirá adelante con sus planes de realizar un tercer análisis forense del basurero. WOLA apoya las conclusiones del EAAF, así como las del GIEI. En lugar de gastar tiempo y recursos para llevar a cabo otro análisis científico del basurero, el gobierno mexicano debería centrarse en el seguimiento de las líneas de investigación propuestas por el GIEI en su informe de septiembre de 2015, y en la búsqueda de los estudiantes. La verdad de lo sucedido a los 43 estudiantes desaparecidos no se encontrará en el basurero.

Haga clic aquí para leer el resumen ejecutivo del informe del EAAF.

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