5 Jun 2007 | Noticias

La coca se expande en Colombia, a pesar de fumigaciones

El gobierno de los Estados Unidos  informó el lunes, 4 de junio,  que la extensión de tierras en Colombia bajo el cultivo de la coca, la materia prima para la cocaína, incrementó en un 9 por ciento en el año 2006 con respecto al año anterior. El área bajo cultivación se extendió a unos 157.200 hectáreas en el año 2006, lo cual implica un aumento de 13.200 hectáreas comparado con los 144.000 hectáreas cultivadas en el 2005. Es aumento se calcula a base de cifras difundidas por la Oficina Nacional del Control de Drogas y Política de la Casa Blanca. (ONDCP).

 La Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos, o WOLA, organismo de investigación e incidencia política, cree que estas cifras ofrecen un panorama nuevo e inquietante sobre los resultados de la política, respaldada por los Estados Unidos, de aspersión aérea de herbicidas sobre los campos de coca. Dicha practica, también conocida como fumigación, claramente no ha logrado contener la producción de la coca. Al contrario, la fumigación estaría motivando a los cocaleros a que replanten sus cultivos mucho mas rápido y en zonas nuevas, contribuyendo así a la dispersión del crecimiento de la coca y del conflicto armado de Colombia a nuevos lugares del país.

“En vez de bajar la dependencia de los agricultores en la coca, la fumigación sirve solo para reesforzarla” dijo el director del programa de política narcótica de WOLA, John Walsh. “Para insistir en este punto, que más aspersión aérea de herbicidas va a impedir a los agricultores a que planten más coca, ya no es sólo irreal, sino también fantasioso.”

 Según el informe, el área fumigada con herbicidas aumentó en un 25 por ciento en el año 2006, respecto al 2005, a 172.000 hectáreas. Desde el año 2000, el programa financiado en parte por el gobierno de los Estados Unidos ha rociado el herbicida en mas de un millón de hectáreas en Colombia.

 WOLA opina que las autoridades de los Estados Unidos y de Colombia deberían enfocar sus recursos en el desarrollo rural y en los métodos alternativos de sustento, en lugar de la fumigación, que ha mostrado que es ineficaz y quizás contraproducente en los esfuerzos de lograr la reducción del cultivo de la coca. Deberían además enfocar sus recursos más en la interdicción de drogas y en la destrucción manual de plantaciones ilegales de coca.