(César Andrés Rodríguez)

28 Feb 2020 | Informe

Informe: Movilización de mujeres cultivadoras de coca y amapola para el cambio social

En América Latina, las mujeres que cultivan coca y amapola juegan un papel importante en la lucha por el cambio social en sus comunidades. Sin embargo, su papel como agentes de cambio y actores políticos a menudo se pasa por alto. Cuando las mujeres cultivadoras son invisibilizadas, esto impacta la efectividad de las políticas públicas tanto en el desarrollo rural como en la producción de coca y amapola. Como se describe en un nuevo informe, Movilización de mujeres cultivadoras de coca y amapola para el cambio social, abordar la escasez de información sobre los roles sociales que desempeñan las mujeres productoras y apoyar la participación de las mujeres en la vida política y pública es fundamental para el diseño de políticas de género que beneficien a las mujeres productoras y sus comunidades.

Centrándose en estudios de casos en Bolivia y Colombia, el informe explora cómo las mujeres productoras actúan como agentes de cambio, asumiendo roles en organizaciones agrarias, asambleas locales y otros colectivos. Sin embargo, la llamada “guerra contra las drogas” y la marginación del mundo rural se han convertido en muros tras los cuales se oculta e invisibiliza el papel de las mujeres como agentes de la transformación social. “Al tildarlas solamente de ‘cocaleras’, o verlas únicamente como personas dedicadas a una actividad declarada ilícita, se oculta su lugar como actores políticos”, señala el informe.

Las mujeres cultivadoras enfrentan obstáculos significativos para acceder a la representación política, en parte porque enfrentan un triple estigma: porque son mujeres, porque son campesinas rurales y porque su sustento depende de una actividad que ha sido declarada ilegal. En una serie de recomendaciones, el informe detalla cómo los estados pueden hacer mucho más para apoyar la participación de las mujeres productoras en la vida política y pública: creando espacios para aprender sobre las realidades que enfrentan las mujeres productoras, eliminando las barreras para su participación en los movimientos sociales, garantizando el acceso a títulos de propiedad y créditos, entre otros.

El informe fue producido por la Oficina en Washington para Asunto Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés), el Consorcio Internacional sobre Políticas de Drogas (IDPC, por sus siglas en inglés), Dejusticia y la Red Andina de Información (AIN, por sus siglas en inglés). Es el último de una serie de informes que examinan formas de avanzar el enfoque de género en políticas de drogas en América Latina. Ver informes publicados anteriormente aquí.

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