25 Jun 2007 | Noticias

La Violencia en Centroamérica: Hablaron embajadores y experto de WOLA ante el congreso estadounidense

El embajador de Guatemala ante los Estados Unidos, varios congresistas norteamericanos y el principal investigador de WOLA coincidieron el martes en que el Congreso guatemalteco debería aprobar pronto la creación de una comisión especial, hasta hoy estancada, para investigar el crimen organizado.

La creación de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, CICIG, fue anunciada conjuntamente por las Naciones Unidas y el gobierno guatemalteco en diciembre. Sin embargo, el Congreso aun no ha dado su aprobación definitiva, la cual es necesaria para que la comisión entre en funciones.

“Conviene a todos que la comisión se apruebe,” dijo el embajador de Guatemala al gobierno de Washington, José Guillermo Castillo Villacorta, en una sesión del Congreso estadounidense en el Capitolio. “La CICIG es un paso clave para combatir la actividad ilegal” en Guatemala.

Bajo los auspicios de la ONU y con un mandato inicial de dos años, la comisión determinaría la magnitud y los alcances de los grupos violentos e ilegales, así como la extensión de sus posibles vínculos con organismos de seguridad pública. La CICIG también promovería el desmantelamiento de estas redes y la acción legal contra las personas acusadas de pertenecer a ellas.

“Los grupos clandestinos en Guatemala, a veces conformados por ex oficiales militares y de inteligencia, se han trasladado al crimen organizado y, por su influencia dentro del gobierno, representan una amenaza real al funcionamiento democrático”, dijo Geoff Thale, director de programas de WOLA y encargado de sus programas sobre Centroamérica y las pandillas, en sus declaraciones en la misma sesión. “La CICIG contribuirá a la consolidación del estado de derecho al ayudar a las distintas instituciones del estado a iniciar acción legal y castigo en contra de los grupos clandestinos”.

El debate sobre la CICIG fue parte de una amplia audiencia sobre el problema de la violencia en Centroamérica por la Subcomité del Hemisferio Occidental del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes. El representante Eliot Engel, demócrata de New York y presidente del subcomité, alabó a la CICIG como una “medida verdaderamente innovadora.”

Cuando el representante William Delahunt, demócrata de Massachusetts, preguntó sobre quienes estarían impidiendo la aprobación de la CICIG en la legislatura guatemalteca, el embajador Castillo respondió que prefería conversar el asunto en privado. Pero el problema mayor, dijo Castillo, fue que “no han podido traducir apoyo de los partidos políticos para CICIG a votos en el Congreso.” 

Los ponentes en la audiencia distinguieron entre diferentes tipos de violencia, como el crimen organizado, las “maras” (pandillas), y la violencia relacionada al narcotráfico, todos los cuales requieren diferentes respuestas por parte de las autoridades, como siempre ha mantenido WOLA. Thale enfatizó que el crimen organizado y el narcotráfico son una amenaza mayor que las pandillas a los gobiernos democráticos de Centroamérica debido a que corroen las instituciones e impiden el estado de derecho más que las pandillas.

Como dijo Engel ante el comité, “Las regiones con los índices de homicidios más altos son aquellos que tienen mayor actividad de narcotráfico, no aquellos que tienen mayor presencia de pandillas”.   

Thale dijo que las investigaciones de WOLA ha mostrado que las pandillas de jóvenes, aunque una amenaza sumamente grave a la seguridad publica en América Central, son principalmente una problema local y nacional, no transnacional.  Son relativamente pocos los miembros de las pandillas condenados en América Central quienes tienen vínculos con pandillas en Estados Unidos, al contrario de la impresión dada en las noticias.

Thale criticó a las estrategias represivas de tipo “mano dura” que suelen aplicarse a las pandillas, que se caracterizan por redadas indiscriminadas de jóvenes con tatuajes o ropa de pandillas. Estos métodos punitivos hasta pueden empeorar el problema al separar a muchos jóvenes de las mismas instituciones que pueden ofrecerles alternativas, dijo.

Castillo y el embajador de Honduras, Roberto Flores Bermúdez, reconocieron la necesidad de que los gobiernos se enfoquen más en programas de prevención y rehabilitación para luchar contra las pandillas con más eficacia.  Flores dijo “la acción  policial no es la única parte” del método que el gobierno hondureño ha utilizado en su lucha contra las maras, y que “el presidente [Manuel} Zelaya está intentando aumentar programas de prevención y rehabilitación.”

Thale señaló que la comunidad internacional, incluyendo Estados Unidos, necesita ofrecer mucha más cooperación para ayudar los gobiernos centroamericanos a enfrentarse al problema de las pandillas y de la violencia en general.  

“Estados Unidos debe ir más allá de la cooperación de la policía o el FBI para alentar a los gobiernos centroamericanos y a la sociedad civil a que ellos mismos adopten programas amplios para enfrentar la violencia juvenil, encabezados por civiles, que incluyan acción policial eficaz, prevención de violencia a nivel comunitaria y programas de re-inserción y rehabilitación,” dijo Thale.

Otros oradores eran Lainie Reisman, director de la Coalición Inter-Americana para la Prevención de Violencia en la Organización Pan-Americana de Salud, y Roy Godson, presidente del Centro Nacional de Información Estratégica National Strategy Information Center y catedrático de la Universidad Georgetown.

El testimonio completo de Geoff Thale lo puede desargar aquí.

El testimonio completo de Lainie Reisman lo puede descargar aquí.