15 Nov 2007 | Noticias

S.R. 381 Conmemorando las vidas de las cuatro monjas asesinadas en El Salvador

           

Resolución 381 del Senado de los Estados Unidos:
conmemorando las muertes de cuatro monjas en El Salvador

 

Considerando que el 2 de diciembre de 1980, cuatro religiosas de los Estados Unidos, monjas Maryknoll Maura Clarke e Ita Ford, monja Ursulina Dorothy Kazel, y miembro del Equipo Laico de Misiones de Cleveland Jean Donovan, fueron violadas y ejecutadas por miembros de la Guardia Nacional de El Salvador;

            Considerando que en 1980, monjas de Maryknoll Maura Clarke e Ita Ford trabajaron en la parroquia de la Iglesia de San Juan Bautista en Chalatenango, El Salvador, proporcionando comida, transporte, y otros tipos de ayudo a los refugiados, la monja Ursulina Dorothy Kazel y miembro del Equipo Laico de Misiones de Cleveland Jean Donovan trabajaron en la parroquia de la Iglesia de la Concepción Inmaculada en La Libertad, El Salvador, proviniendo asistencia y apoyo a los refugiados y otros victimas de violencia;

            Considerando que estas cuatro mujeres de los Estados Unidos dedicaban sus vidas a trabajar con la gente pobre de El Salvador, especialmente mujeres y niños que quedaban sin casa, desplazados, e indigente por la guerra civil en El Salvador;

            Considerando que estas cuatro mujeres de los Estados Unidos fueron entre los más de 70,000 civiles asesinados durante la guerra civil en El Salvador;

            Considerando que el 23 y 24 de mayo de 1984, cinco miembros de la Guardia Nacional de El Salvado, Subsargento Luis Antonio Colindres Aleman, Daniel Canales Ramirez, Carlos Joaquin Contreras Palacios, Francisco Orlando Contreras Recinos, and Jose Roberto Moreno Canjura, fueron hallados culpables por los cortes salvadoreños de haber cometido los asesinatos de éstas cuatro mujeres de los Estado Unidos y fueron condenados a 30 años en la cárcel, marcando la primera vez en la historia de El Salvador que un miembro de las Fuerzas Armadas de El Salvador fue condenado por asesinato por un juez de El Salvador;

            Considerando que la Comisión de la Verdad para El Salvador de las Naciones Unidas fue establecida bajo los términos de los Acuerdos de Paz históricos de enero de 1992 que terminaron 12 años de guerra civil en El Salvador y fue cargada con el deber de investigar y reportar al pueblo salvadoreño sobre las violaciones de los derechos humanos cometidos por todos lados durante la guerra civil;

            Considerando que en marzo de 2003, la Comisión de la Verdad para El Salvador de las Naciones Unidas se enteró de que el asesinato de estas cuatro mujeres de los Estados Unidos fue planificado, que Subsargento Luis Antonio Colindres Alemán cumpló órdenes provenientes de un superior de ejecutarlas, y que él entonces Coronel Carlos Eugenio Vides Casanova, el entonces Director-General de la Guardia Nacional y su primo, Teniente Coronel Oscar Edgardo Casanova Vejar, el entonces Comandante del destacamento militar de Zacatecoluca donde ocurrieron los asesinatos, y otros militares sabían que los miembros de la Guardia Nacional habían cometido los asesinatos bajo órdenes de un superior, y que el encubrimiento posterior de los hechos afectó desfavorablemente la investigación judicial de los asesinatos de las mujeres;

            Considerando que la Comisión de la Verdad para El Salvador de las Naciones Unidas determinó que el General Jose Guillermo Garcia, el entonces Ministro de Defensa, no hizo un esfuerzo serio a llevar a cabo una investigación minuciosa para encontrar a los responsables por los asesinatos de estas mujeres de los Estados Unidos;

            Considerando que las familias de estas cuatro mujeres de los Estados Unidos siguen sus esfuerzos por determinar la verdad completa respeto a los asesinatos de sus queridos, aprecian la cooperación de las agencies del gobierno de los Estado Unidos en revelar y proporcionar documentos pertinentes a los asesinatos de las mujeres, y siguen de cerca las peticiones para hacer público a los miembros de las familias los pocos documentos y reportajes pertinentes al caso que todavía no han sido revelados;

            Considerando que las familias de estas mujeres de los Estados Unidos aprecian la capacidad de los afectados por la violencia para llevar a cabo casos contra oficiales militares de El Salvador en las cortes de los Estados Unidos bajo el Acto de Protección de Victimas de Tortura (28 U.S.C. 1350 note);

Considerando que las vidas de estas cuatro mujeres de los Estados Unidos han, por 27 años, han servido como inspiración para y continúan inspirando a los salvadoreños, estadounidenses, y gente en el resto del mundo, a enfrentar la llamada a una vida dedicada a las necesidades y aspiraciones de los pobres, los vulnerables, y los desfavorecidos, especialmente mujeres y niños;

Considerando que estas cuatro mujeres de los Estados Unidos también han inspirado una cantidad numerosa de libros, obras de teatro, filmes, música, eventos religiosos, y eventos culturales;

Considerando que escuelas, bibliotecas, centros de investigación, clínicas de salud, y programas para mujeres y niños en los Estados Unidos y El Salvador han sido nombrados o dedicados a las monjas Maura Clarke, Ita Ford, Dorothy Kazel, y misionera Jean Donovan;

Considerando que las monjas Maryknoll, con sede en Ossining, Nueva York, las Monjas Ursuline, con sede en Cleveland, Ohio, fuerzas religiosas numerosas en los Estados Unidos, y las comunidades salvadoreñas e internacionales con sede en El Salvador conmemoran anualmente las vidas y los mártires de estas cuatro mujeres de los Estados Unidos;

Considerando que los Acuerdos de Paz históricos de enero de 1992 terminaron 12 años de guerra civil en El Salvador y han permitido que el gobierno y la gente de El Salvador logren progreso significativo en crear y fortalecer las instituciones democráticas, políticas, económicas, y sociales en El Salvador; y

Considerando que el 2 de diciembre de 2007 marca el 27º aniversario de las muertes de estas cuatro mujeres espirituales, valerosas, y generosas de los Estados Unidos: Ahora, y por eso, sea

Resuelto que el Senado—

(1)recuerda y conmemora las vidas y el trabajo de las monjas Maura Clarke, Ita Ford, Dorothy Kazel, y misionera Jean Donovan;

(2)ofrece simpatía y apoyo a las familias, amigos, y comunidades religiosas de estas cuatro mujeres de los Estados Unidos;

(3)continúa encontrando inspiración a través las vidas y el trabajo de estas cuatro mujeres de los Estados Unidos;

(4)llama a la gente de los Estados Unidos y las congregaciones religiosas participar en eventos locales, nacionales, e internacionales para conmemorar el 27º aniversario de los mártires de estas cuatro mujeres de los Estados Unidos;

(5)reconoce que mientras el progreso ha avanzado en El Salvador durante el período posguerra, el trabajo comenzado
por estas cuatro mujeres de los Estados Unidos queda no terminado y persisten dificultades sociales y económicas en varias sectores de la sociedad salvadoreña; y

(6)pide que el Presidente, el Secretario del Estado, y el Administrador de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, y los líderes de otras agencias gubernamentales de los Estados Unidos continúan apoyando y colaborando con el gobierno de El Salvador y con el sector privado, organizaciones no gubernamentales, regionales, internacionales, y religiosas en sus esfuerzos para reducir la pobreza y el hambre y para promover las oportunidades educacionales, la asistencia médica, y la igualdad social para la gente de El Salvador.